La secretaria estaba explicándole a Panambi sobre la tensión que gran parte del personal del palacio sentía hacia los príncipes, luego de que éstos fuesen humillados y castigados. Recordó que la duquesa Dulce se lo había advertido: mas de uno aprovecharía la situación para acusarlos de cualquier cosa y, así, dar motivo para aumentar sus amonestaciones. Pero gracias a que mandó instalar el doble de cámaras de seguridad que tenían anteriormente en el palacio, pudo detectar a los guardias y sirvientes intrépidos y, de inmediato, los mandó a pasar la noche en las celdas por “intentar dañar a sus esposos”. Y aquellos que les prometieron respaldarlos dando falsos testimonios, terminaron por sincerarse ante el temor de ser ajusticiados. - ¡Casi no lo reconozco! – comentó la secretaria

