Parte I
Al día siguiente, Hannah recogió todas sus cosas de la casa de Juliana y se mudó al campus de la universidad. Lo hizo sin que Juliana lo pidiese, pero sabía que era lo que ella necesitaba.
Estaba por salir de clases cuando Juliana me escribió que la esperara en la entrada. Al salir estaba ella esperándome.
__ Hola, disculpa la demora. Vengo a llevarte a nuestra primera cita.
__ Ah, ¿sí? - sonreí divertida.
Me subí a su auto y estacionamos frente a la Heladería Navsegda. Leí que era sencilla pero famosa porque los clientes podían elegir las combinaciones de helado con sirope y topping a su gusto.
Sonreí al recordar que fue la primera invitación de Juliana cuando nos conocimos. Decidí poner a prueba su memoria y le pedí que ordenara lo mismo que pedimos en esa oportunidad. Hizo una seña a una camarera la cual acudió a nuestra mesa. Juliana le guiñó el ojo y comenzó a pedir.
__ Una barquilla de Ron con pasas, pero le saca todas las pasas por favor. Con topping de maní troceado y sirope de dulce de leche para la Srita aquí- mirándome - y una barquilla de Choco Brownie también con topping de maní y sirope de fresa para mí. - terminó.
La camarera tomó la orden y a los diez minutos ya teníamos nuestros helados.
Al terminar, Juliana se ofreció llevarme a casa, me despidió con un beso en la mejilla y se fue.
Calculé que llegara a su casa para llamarla.
__ ¿A qué se debe el honor de tu llamada? dijo irónica en broma.
__ Me sorprende que tengas tan buena memoria, te acordaste de que no me gustan las pasas.
__ Recuerdo todo lo que a ti se refiere, pelirroja. Me comentaste que lamentabas tener la pierna rota porque disfrutabas caminar y ver el paisaje.
En ese instante se me escapó un suspiro. Ella si es de las que escucha, no finge hacerlo.
__ mmm, si eso te lo comenté aquella vez. En fin, te llamaba para decirte que disfruté la salida de hoy y aguardo ansiosa por la siguiente - sonreí.
__ ¿A qué te suena una sala oscura, palomitas, golosinas y gaseosas? Esa será la siguiente. Te llamaré, que descanses.
__ Descansa Juliana.
Recuerdo que fuimos al cine Poprosi de adolescentes un par de veces y siempre olvidaba llevar un abrigo grueso. Juliana terminaba por darme el suyo y me abrazaba. Talves podría aplicar esa táctica jajaja. ¿Pero qué estoy diciendo? Apenas vamos por la primera salida y ya me rendí...
Más bien debo dejar de pensar en esas cosas y concentrarme en las clases y en qué momento hablaré con Kevin. Si decido que Juliana forme parte de mi vida y no es que lo haya decidido aún, él debe saberlo. Es mi único hermano y mi única familia. Podría ocultarlo de la sociedad, pero no a él. No es justo.
Era viernes por la noche, estaba con Kevin viendo la televisión en la sala cuando mi celular sonó.
__ Buenas noches pelirroja.
__ Buenas noches - me limité a contestar para no revelar con quien hablaba.
__ Imagino que estás con tu hermano. Bien, seré breve: ¿Tienes planes para mañana en la tarde?
__ No, nada planeado ¿Por qué?
__ Paso por ti mañana como ¿A las seis está bien? Para nuestra segunda cita.
__ Ok, a las seis está bien. Nos vemos mañana, descansa.
__ Tú igual, pelirroja.
Cuando colgué, Kevin comenzó a interrogarme.
__ ¿Tenemos una cita mañana? - a modo de broma.
__ Voy a salir con... una amiga de la universidad. Necesito un respiro entre tantas clases.
__ Por mí está bien hermanita, es bueno salir y compartir con personas de tu edad. Así distraes tu mente - Bostezó - iré a dormir cariño, mañana tengo que madrugar. Nos vemos en la noche y no te duermas tan tarde.
__ No tengo quince Kevin - dije riendo.
__ Lo sé tontita, pero siempre te veré como mi hermanita- besó mi frente y se fue a dormir.
Decidí irme a dormir también. Mañana debía decidir qué me pondría para mi cita con Juliana. Estaba ansiosa y a la vez nerviosa.
Parte II
Ya era sábado. Me despertó el celular con un mensaje de texto de Juliana.
«Buenos días pelirroja, espero que hayas dormido bien. Recuerda nuestra cita de hoy y si no traes abrigo, no me molestaría abrazarte. Te veo a las seis».
Debo decir que me sacó una sonrisa su mensaje, no pierde oportunidad para coquetearme.
La tarde transcurrió rápidamente. A las seis en punto recibí una llamada de Juliana indicándome que estaba abajo. La puntualidad no era su fuerte, lo cual debo decir que me asombró. Se está tomando las cosas muy en serio.
Ya en el cine, le concedí que eligiera la película mientras yo iba a la sección de caramelería. Entramos a la sala y disfrutamos de la película. De vez en cuándo intercambiábamos miradas, pero nunca intentó tocarme. Esta vez no hubo abrazos ni roces ni nada. Debo decir que me decepcionó un poco, aunque está haciendo exactamente lo que le dije que hiciera. Quizás también por este abrigo que traje se sintió intimidada.
Salimos y me llevó a mi casa. Antes de quitar los seguros de las puertas para que pudiera bajar, se acercó y me besó la mejilla.
__ Que tengas buenas noches, Helena.
__ Igual para ti, Juliana.
Cuando estaba entrando a la casa, recibí un mensaje de ella.
«Espero que la hayas pasado bien. Estabas muy linda hoy. Me hubiese gustado abrazarte, pero estoy cumpliendo mi promesa y seré paciente. Te llamaré para nuestra tercera cita, que descanses».
__ Creo que nunca te había visto sonreír de esa manera por una simple salida, hermanita - dijo Kevin sacándome de mi ensoñación.
__ Diablos Kevin, ¡Casi me matas de un susto! - sonrojándome - ¿Ahora andarás de chismosito? - tratando de disimular mis nervios.
__ Ten en cuenta que puedes contarme lo que sea, Helena. Siempre estaré de tu lado y te voy a apoyar. Te traje un sándwich del que te gusta para que cenes. Iré a dormir princesa – besó mi frente - Que descanses.
Kevin se fue a dormir. Había trabajado mucho esta semana. Yo me quedé un rato en la sala mientras cenaba. Aproveché para responderle el mensaje a Juliana, tratando de no sonar ni derretida ni antipática.
«No sé si estás despierta aún o duermes. Sólo quería decirte que la pasé bien contigo hoy y me gustó la película que escogiste. Gracias por el cumplido, tú también estabas linda. Y con respecto al abrazo pues… ya llegará el momento. Gracias por ser paciente. Espero tu próxima llamada. Que descanses».