TREINTA Y DOS

1010 Words

— No me gusta el oso mami — escuche a Sebastian murmurar. Tiro de mi mano un poco impaciente. — ¿Por qué no? Son muy lindos — los señalé. — Me asustan mami, no quiero — tiro más fuerte de mi brazo.    — No a todos le parece a tractivo ese animal — comento Antón encogiéndose de hombros. Y tenía razón, pero en los dibujos animados a Sebastian le gustaban los osos, al igual que en los gráficos de su cuaderno de colorear. — Bueno, vayamos a ver otro — dije. Sebastian me soltó y camino hacia delante, a paso lento, no lo perdí de vista. Antón tomo mi mano, acción que vi inmediatamente, luego desvié mis ojos a los suyos, sus labios esbozaron una sonrisa. Sonreí de igual forma. — No le gustan los osos entonces. — Al parecer los reales no, pero le gusta los de los dibujos animados

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD