— Vamos, dormir tanto no le hace bien a nadie — le lance una almohada a Sebastian. Volvio a soltar un quejido. — Vamos, voy a preparar el desayuno. Tome sus pequeñas piernas y lo hale en mi dirección. — Mami — Se quejó. — Vamos bebé — lo tomé en brazo antes de salir de la habitación. — Estaba pensando en ir a comprar ropa, necesitas ropa nueva, estas creciendo. — Ummm — Recostó su cabezita de mi cuello, pero lo deje en el banquito de la isla de la cocina. — ¿Que quieres para desayunar? — Hot Cakes — Respondió estrujado sus ojos. — Entonces ¿Ir de compras? — Le pregunté. — ¿Vamos a comprar carritos mami? — No, necesitas ropa no carritos. — Bueno, y después regresamos a casa mami y vamos Sherk. — Me parece buena idea, hacemos palomitas y comemos helado — le mostré una sonri

