Aquella puerta a la que comenzaba a tenerle cierta fobia, fue abierta nuevamente emitiendo el característico sonido que les causaba escalofríos, pues a pesar de que aquello generalmente venía acompañado de luz que iluminaba brevemente el oscuro agujero donde estaban, sabían muy bien que no les traía más que cosas malas y no podía dejar de pensar en que les harían esta vez... Pero contrariadas no supieron cómo reaccionar cuando el eco de pisadas se hizo presente sin el más mínimo atisbo de luz, todo seguía igual de oscuro y aquello no hizo más que causarles escalofríos, Alizée no tardó en incorporarse a su lado y nerviosas, en silencio y sin moverse ni un centímetro, esperaron a que aquella persona irreconocible se acercase lo suficiente como para verle en la oscuridad. — ¿Ahora qué? — Mu

