***NARRA MARCO*** Los días en el paraíso iban caminando a pasos agigantados, parecía irónico cómo era cierto eso que dicen que la vida corre rápido cuando la estás pasando bien y eso era justamente la definición de cómo la estaba pasando justo ahora con Cecilia mi esposa. Era lunes por la mañana y caminábamos por la playa tomados de la mano como si de una pareja de postal romántica nos tratáramos. –Marco, ¿No te sientes mal de no estar hoy en la empresa? – Preguntó mi esposa – Recordé que es la junta de los hoteles. –Cecy, lo es y tienes razón pero confío en Julián y en Gonzalo por irónico que parezca, sé que con ellos definitivamente van a cerrar el trato. –Me alegra mucho toda la fe que les tienes pero es un proyecto que yo sepa de los más importantes que tiene la constructora Marco,

