Capitulo 3.-

1821 Words
***NARRA MARCO*** Me quedé mirando la escena que destrozó mi vida, mirando a mi amada Paloma y a mi mejor amigo Julián, cuándo Cecy mi prometida rompió el silencio, mientras ellos seguían besándose frente a nosotros. - Mira nada más, quién viera a Julián tan enamorado - me dijo Cecilia mi prometida. - Si, la verdad es que creo que aquí sobramos, ¿Nos vamos amor? - le pregunté a Cecilia. Antes de que ella pudiera responderme, Julián se separó de Paloma, tomándola de la mano y acercándose a nosotros. - Cecy, Marco, les presento a Paloma, mi novia - nos dijo Julián a Cecilia y a mí. - Ya nos hemos conocido Julián, justamente tú novia será la diseñadora de mi vestido de novia - le dijo Cecilia a Julián. - Sí, así es. Hace un rato justamente he conocido a la señorita Cecilia aquí en la tienda - le respondió Paloma a Julián. - ¿Tú no dices nada amigo mío? - me preguntó Julián, al notar mi evidente y muy incómodo silencio. - Ya tuve el gusto de conocer a Paloma, felicidades por su noviazgo amigo - le dije a Julián con mucha seriedad. Después de ese incómodo momento, yo tomé a Cecilia de la mano, nos despedimos de Julián y de Paloma, para irnos a comer juntos solo ella y yo. Al subirnos a mi auto Cecilia, me miraba fijamente y sin verlo yo venir, ella comenzó a hacerme preguntas. - Marco, ¿Qué te pasa?, Estás muy serio - me preguntó Cecilia. - No es nada amor, en realidad me extraña que Julián tenga novia y que no lo supiera yo, siento que desconozco a mi mejor amigo - le dije a Cecilia con sinceridad. - Eso tiene remedio, se me ocurre que podemos invitarlos a cenar mi amor, a mi departamento, claro si tú quieres - me propuso Cecilia de manera encantadora. - No creo que quiera ir ella, se vé que es bastante seria la diseñadora, la novia de Julián, además no conviene mezclar las cosas, siendo ella quién se hará cargo de tu vestido - le dije yo a Cecilia con mucha seguridad. - Como quieras Marco, yo lo decía para que la conociéramos mejor - me dijo Cecilia un tanto ofendida por mi renuencia de invitar a Julián y a Paloma a cenar. - Además Cecy, creo que no te ha quedado claro, quiero pasar contigo a solas todo el tiempo posible - le dije a Cecy al detenernos en una luz roja de un semáforo. - Siendo así, me encanta la idea amor, quiero estar contigo también a solas, te amo Marco - me dijo Cecy mirándome con la mirada más pura del mundo. - Yo también te amo, me parece increíble que nos vayamos a casar, estoy feliz y emocionado - le respondí a mi novia. - Yo me muero de ganas de que llegue ese día, soy tan afortunada Marco, por haberte conocido, por poder ser yo, la mujer que caminará al altar para unir mi vida con la tuya - me dijo Cecy visiblemente emocionada. Seguimos platicando, hasta que llegamos al restaurante, nos bajamos y le dí mis llaves al valet parking, para que se hiciera cargo de mi auto. Entramos y nos sentamos en una mesa que yo ya había reservado con anticipación para comer con mi prometida. Ya sentados en la mesa, pedimos una botella de vino y una botana fina, en lo que nos llevaban nuestra comida. — Marco, estás muy pensativo amor — me dijo Cecilia mirándome a los ojos. — Sí un poco amor, sigo pensando en lo de Julián, pero ya hablaré con él, es que no es que me moleste que él tenga novia, no es eso, es que ahora veo su motivo de no haber ido a la junta del proyecto, sus descuidos y sus irresponsabilidades, en fin, todo un cúmulo de cosas – le dije a Cecilia un tanto estresado. - No te preocupes Marco, pensemos mejor en nosotros, ya arreglarás tus cosas con Julián – me dijo mi hermosa prometida. - Tienes razón Cecy, ya hablaré con él después, ¿Cómo te has sentido aquí en México? – le pregunté yo con mucha curiosidad. - Bien gracias aunque extraño mi Santiago de Chile adorado pero no podemos hacer nada de momento Marco, tú trabajo está aquí – me dijo Cecilia un tanto resignada. - Te prometo que ya que estemos casados iremos y vendremos de Santiago de Chile es una promesa Cecy – le dije yo tranquilizándola. - No te preocupes mi amor, de verdad no te preocupes, yo estoy feliz mientras esté contigo – me dijo Cecilia con una sonrisa encantadora. Después de un rato ahí, por fin pudimos comer, en verdad me estaba muriendo de hambre menos mal que nos habían dado algo de botana para mitigarla, mientras llevaban la comida. Saliendo de comer, dejé a Cecilia en casa con mi madre y yo regresé a la constructora, dónde Julián ya me esperaba en un sillón de mi oficina muy molesto. - Hola Julián, que bueno que estás aquí en mi oficina quería hablar contigo – le dije yo un poco molesto. - Ya Marco, no vas a estar con lo mismo de que llegué tarde en la mañana, además si alguien debe estar molesto debo ser yo, ¿Por qué no me dijiste que Paloma y tú tuvieron algo hace años? – me reclamó Julián sumamente enojado. - Porque ella ahora está contigo y me hubiera parecido una falta de respeto decírtelo, ahora cuando ya no tiene caso, me voy a vasar con Cecilia y tú estás con Paloma, fin de la historia – le dije a Julián enojado, queriendo terminar la plática. - No fin de la historia, nada de eso Marco, al parecer a Paloma le sigues importando y te lo advierto, no sé cómo vas a solucionar la situación con Cecilia, pero no quiero que estés cerca de mi novia y lo digo enserio – me dijo Julián. - Julián, no puedo hacer eso que pides o que insinúas, no puedo hacer que Cecilia desista de lo del vestido, además ya he dejado ese anticipo ahí, así que por mucho coraje que te dé no haré lo que me pides – le dije yo a Julián muy firme en mi decisión. - Es que no quiero que Paloma y tú se vean – me dijo Julián reconociendo sus celos de que yo estuviera cerca de su novia. - ¡Que lastima que no confíes en ella! – le dije yo algo exaltado. - En ella confió, porque a diferencia de ti, ya que se fueron tu mujer y tú, me contó que hace tiempo ustedes tuvieron algo – me rebatió Julián enojado. - Yo no pude decirte nada, iba a hablar ahorita contigo justamente, pero ya que te me has adelantado, mejor hablemos las cosas de una buena vez – le dije a Julián directamente. - Si según tú, eres un amigo tan honesto, mírame a los ojos y dime que no te interesa mi novia – me dijo Julián queriendo oír eso de mis labios. - De acuerdo Julián, te lo digo sinceramente, eres mi mejor amigo y aunque tuve algo antes con Paloma, ella no me interesa y te recuerdo que me casaré con Cecilia, ¿Podemos dejar este tema ya? – le dije a Julián lo que quería oír con tal de no seguir en esa espantosa situación. - Sí, me parece justo Marco, no sé qué me pasa, pero es que estoy tan enamorado de Paloma que no quisiera que nadie interfiera entre ella y yo – me dijo Julián muy contento. - Ahora yo entiendo, porque llegas tarde y tus estados de ánimo tan alegres, ¿Desde cuándo andas con ella? – le pregunté a Julián, solo queriendo saber cuánto llevaban él y Paloma juntos. - Llevamos casi un año, el mejor año de mi vida, ella fue la que me animo a participar en la constructora, es raro, pero Paloma saca mi mejor versión y yo a ella la adoro, es encantadora, es divertida y es muy dulce – me dijo Julián cerrando los ojos pensando en Paloma. - Ya llevan un ratito y ¿Piensas formalizar con ella? – le pregunté a mi mejor amigo muy seriamente. - Claro que sí, es lo que más quiero, es más igual y le propongo matrimonio y que sea una boda doble, la tuya y la de Cecy y la mía con Paloma – me dijo Julián riéndose un poco, - ¡Que divertido eres querido amigo!, aunque quisieras que eso pasara yo jamás le haría eso a Cecy, que otra mujer le robe cámara el día de nuestra boda no creo que sea algo que ella quiera – le dije a Julián con sinceridad. - Tienes razón Marco, creo que ninguna novia quisiera eso, pero deberíamos hacer algo los cuatro, digo será divertido, ¿Por qué no van a cenar Cecy y tú a mi depa hoy? – me preguntó Julián sobre si podíamos ir a cenar. - No lo sé Julián, creo que sabes que mañana tenemos junta con la industria de la construcción, no creo ni veo prudente que nos desvelemos – le dije yo queriendo evadir la situación insoportable de la cena. - De acuerdo sigue poniendo pretextos y entonces pensaré lo peor Marco que sigues amando a Paloma y que solo estás unido a Cecy por agradecimiento de todo lo que hizo por tu familia y por ti – me dijo Julián visiblemente alterado. - Está bien, nos vemos en tu departamento en la noche Julián, ¿A qué hora? – le pregunté directamente. - Nos vemos a las 7 pm y así no nos develaremos Don Viejito Marco – me dijo Julián con una sonrisa. - De acuerdo, entonces nos vemos al rato – le dije yo a Julián y después él salió de mi oficina con rumbo a su oficina. Yo llamé a Cecy diciéndole que Julián nos había invitado a cenar, así que ella tendría tiempo suficiente para ponerse hermosa y poder ir más tarde a cenar con Julián y con Paloma, con mi consentida, pensaba yo para mis adentros. Estaba totalmente desconcentrado del trabajo pensando que no era justo que Julián fuera el hombre que estuviera con ella, deseaba tanto poder ser yo, quién fuera el novio de Paloma, mi mente me decía que luchara por ella, pero mi corazón me detenía, ya que si alguien me dio todo sin pedirme nada, fue Cecilia y no era justo que yo no valorara nada de eso, además la quería y la quería mucho, pero no la amaba y ahora no solo tendría que enfrentar el tormento de no tenerla, ahora tendría que soportar verla con mi mejor amigo, amándolo a él mientras yo, no había dejado de amarla a ella.
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