***NARRA PALOMA*** Aquél día después de que me dejará mi guapísimo prometido en mi tienda de vestidos, me percaté a los pocos minutos que en su auto se había quedado mi teléfono celular, por lo que tuve que tomar un taxi que me llevara a la constructora para que me lo diera. Estaba esperando llamadas de varias clientas importantes aquel día y no podía darme el lujo de no responderles sin contar que eso además era una falta garrafal y terrible de educación. Subí por las escaleras al piso dónde se encontraba mi amado Julián y me encontré ahí con Cecilia la esposa de Marco, quién me abrazó emocionada. –Paloma, ¿Cómo estás y que te trae por aquí? Supongo que vienes a ver a Julián. Está con Marco y con Gonzalo en la oficina. –Hola Cecilia, estoy bien gracias pero a juzgar por ti, estás de l

