Abigail se entregó de lleno al trabajo. Tenía una meta que alcanzar. La empresa volvió a trabajar con más esfuerzos para cumplir con el nuevo proyecto que también se convirtió en la nueva oportunidad para salir a flote del hundimiento económico que el mismo Manuel provoco por su mala administración. Según Abigail, ella deseaba ceder la empresa a Manuel libre de compromisos y demandas. Por eso trabajaba sin descanso alguno. Ella no pensaba que su actitud le fuera a traer consecuencias negativas con su prometido que la llamaba creyendo que ella estaba organizando el matrimonio. Abigail llevaba ya dos meses trabajando para Arquitectura e ingeniería. Ferrer y Cía., y no quiso comentarle a Steven para evitar una segura confrontación. Pero nada entre el cielo y tierra está por siempre ocul

