La noche es fresca y el cielo lleno de estrellas que iluminan con mucha intensidad. Cada una de ella titilaba en la gran oscuridad del cielo dejándose ver para decirles a los soñadores que los sueños se pueden cumplir. De igual forma los ojos de Abigail, brillan de manera inescrutable, su corazón rebosaba de felicidad. Absorta mira el cielo mientras se movilizaban el auto, hasta que abruptamente sale de su ensueño por la pregunta de Eliam. -¿Celebramos?- dice sin quitar la mirada del camino y toma la mano de Abigail y le da un tierno beso - tú y yo. Vamos a mi lugar especial. Ella tenía recostada la cabeza en el sillón del auto. -¿A tu lugar especial?- sorprendida lo mirada detalladamente ¡Dios Mío, Cuánto amo a ese ser! -¡Si, mi lugar favorito y especial!- responde y en su

