todo lo que podía tener con él. Pero el enojo de él la martirizaba más allá de la razón. Después que ellos estuvieron juntos, había pasado algunos meses y no volvieron a tener relaciones. Ella siempre evitar volver en caer en aquella deliciosa tentación por temor a que su corazón saliera lastimado y para no volver a caer rendida a su propio deseo por él. Él no contesto nada, solo se limitó a seguirla a la entrada del apartamento. -Bueno ya llegamos, así que buenas noches - le dijo enfadado y se giró para regresar al auto. Ella quería saber porque tanta ira hacia ella. Quería saber que había hecho para molestarlo tanto. -¡Eliam! ¿Qué es lo que te pasa conmigo? -grito enfadada- ¿Qué te hice? Ella lo mira con enojo. Las mejillas de la mujer enrojecieron y sus ojos brillaron c

