Pasado
Alexa se sentía triunfal ya que termino comiendo todo el pastel, Alessandro al final se resignó al final el también termino comiendo, pero él lo hiso con la natilla.
Las grandes puertas del comedor se abren, ellos miran expectantes, pero solo ingresa su nana Margot, ella es una mujer adulta de 40 años, seria pero elegante, una mujer de piel morena con un cabello con diminutos bucles que tiene unos hermosos ojos verdes que como las esmeraldas.
Pov’ Alessandro
Creí que era solo yo que veía extraños los acontecimientos de esta mañana, pero observando a Margot noto que se encontraba muy nerviosa, aunque intente aparentar tranquilidad, fijo mis ojos en ella sintiendo que algo está mal sin estar seguro de que está pasando, no entiendo a los adultos.
-Mis pequeños ¿ya han desayunado? -Pregunta Margot mientras intenta dibujar una sonrisa en su rostro.
-Ambos desayunamos- Respondo señalando a Alexa y a mí-, ¿Dónde están nuestros padres?, todavía no llegaron- Digo de mal humor, tengo hambre aún.
-Ellos se encuentran ocupados- Contestó rápidamente Margot con una cara extraña.
Definitivamente nada está bien, era tan rara la expresión de Margot, volteó y miro a Alexa, ella me sonríe, no tiene caso no cuento con esta mocosa, en primer lugar, es mi culpa por pensar que ella seria de ayuda.
En ese momento suena el teléfono principal, Margot respondió apresurada la llamada, luego de unas pocas palabras brotaron lágrimas de sus ojos, esto no me agrada mis manos se vuelven puños, la inquietud surge al ver que la situación no es la correcta.
-No es posible, no puede ser, debes de estar mintiendo, no, no -Repitió Margot entre gritos sin dejar de llorar
Alexa se sobresaltó con la reacción de nuestra nana, su rostro refleja su temor.
-Al, ¿Qué sucede? -Pregunta, su voz tiembla.
-No lo sé- Susurró, también tengo miedo.
Ella parpadea sus grandes ojos sin dejar de observarme, ella intentando no llorar.
Ambos contemplamos a Margot, sus lágrimas no dejan de caer por un largo rato, hasta que las puertas fueron abiertas nuevamente, una mujer de piel blanca entra, tiene el, cabello rubio, su altura no es pequeña, sus ojos son verdes, ella es la madrina de Alexa, Giselle que abrazó fuertemente a Margot a penas cruzo la entrada.
-Todo va a estar bien- Repetía una y otra vez Giselle, intentando calmarla.
Mi temor está en aumento, intensificándose, siento que el cuerpo de Alexa sufre escalofríos, la observó y yo solo puedo apretar mi puño que todavía es minúsculo comparado con el de mí padre, se pone blanco de tanta fuerza que ejerzo, tengo mucho miedo.
Presente
Luego de despedirse de su prometida Alessandro se puso en marcha hacía a su empresa, en su rostro predominaba una fría sonrisa, esta de mal humor.
Su conductor tiembla, el frío se extiende por cada rincón del auto sin poder entender que le sucede a su jefe, al sentir una mirada mortal en su espalda pisa el acelerador, sin miedo a ser multado subía la velocidad constantemente hace lo imposible para llegar lo más rápido posible a la empresa PKJ, cuando por fin vislumbra que ya están en el barrio Castellana siente que la tensión desaparece, al llegar a la calle Pio VII, lo invaden las ganas de llorar, el llego vivo.
-Señor hemos llegado- Respetuosamente avisa el chofer mientras se inclina hacia su joven jefe.
Él no responde, baja del automóvil y sin dedicar una segunda mirada a nadie sube en su ascensor privado.
El chofer no puede evitar suspirar ante la imponente aura de su empleador Alessandro Brown, una figura admirable en el ámbito financiero, reconocido por su capacidad, determinación y falta de sentimientos, es conocido como el príncipe del hielo, se divulga entre los círculos sociales de Madrid que él solo posee sangre fría en su cuerpo y una apariencia envidiable. Él no tiene piedad con los que se atreven a provocarlo, es un perfecto lobo en piel de oveja sin dudas.
Pov’ Alessandro
¿Qué tan torpe puede ser Alexa Krust?, como puede ganarse el título de mujer ideal, ¿Quiénes serán las personas de bajo coeficiente intelectual que la bautizaron como la princesa perfecta?, en todo caso lo correcto es proclamarla como la sublime hipócrita, ese título es el ideal para mi prometida porque el actual ni se asemeja a lo que es realmente.
Pensar en ella me enferma, recordar cada beso que comparto con ella me repugna, me asquea el hecho de tenerla entre mis brazos, solo un poco más debo resistir, esto ya acabara, cada vez estoy más cerca de recuperar lo que su maldita familia le arrebato a mis padres, me quedare con todo lo que le pertenece a la familia Krust, pagaran por sus mentiras y engaños son despreciables llevar a mi abuelo a una trampa tan baja solo es digna de ustedes,, falta solo el impulso final para acabar por completo con todo esto, pagaran por la sangre derramada en especial ella me encargaré personalmente de destruirte, creíste que fingir te salvaría cuan errada estas Alexa Krust.
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Una impactante sonrisa se dibujó en su rostro, él volvió a España para acabar con por completo con ellos, él borrada del mapa todo lo que se relacione con la respetable familia Krust, este es el tratamiento ideal que Alessandro Brown preparo para ellos por años, las manecillas del reloj giraran sin detenerse, el justo contra los malos, suena sencillo y lo más correcto, pero no saben que no todo es lo que parece, él al parecer lo ha olvidado.