Fui al trabajo con un plan en la cabeza que no terminaba de formarse, una parte de mí en serio quería acercarse a aquella rubia hermosa de brillante sonrisa pero creo que esa misma parte ahora estaba siendo motivada por el beneficio que obtendría con la apuesta. Nathan me besó en los labios al llegar pero siguió en lo suyo sin molestarme, parecía ocupado y cuando pasada la media hora avisó a los demás empleados que los dueños llegarían, entendí el por qué. El día fue pesado y me dolías los pies, además de las mejillas. Revisé el celular y Kory me había escrito, ya habían descansado y saldrían al centro comercial a ver una película. Me incluí en el plan con doble intención pero cuando Nathan se desocupó me di cuenta de que era llevarlo o no ir y con resignación esperamos a la parejita quie

