CAPÍTULO 62: Todo va a salir bien.

1670 Words
Las chicas y Alejandro se fueron sobre las doce y nos fuimos a dormir. Miguel como cada noche leyó un capítulo de algún libro, y caí rendida en sus brazos. Cuando me he despertado, he preparado la ropa para estar hoy en el hospital. Tengo un nudo en el estómago, van a operar a mi madre y estoy muy preocupada, necesito que todo salga bien y que mi madre se recupere cuanto antes. Pienso en mi padre, me da mucha lástima, no sé separa de su cama ni un segundo, cuando yo llego tengo que pelearme con él para que se vaya a desconectar un rato, Miguel siempre se lo tiene que llevar a rastras. Tengo que agradecer a Miguel todo el apoyo que nos está dando a mi familia y a mí. Él es quien está corriendo con todos los gastos del ingreso de mi madre, no consintió que la llevarán a un hospital público y busco el privado con más experiencia en la enfermedad de mi madre. Es imposible no admirarlo por su forma de ser y bondad. Le miro mientras duerme su pelo desordenado le da una imagen desenfadada y muy atractiva. Me encanta que la sábana sólo le cubra desde la zona del bajo vientre y deje a la vista su pecho. Lástima que hoy no tengo el cuerpo para homenajes... Voy a la cocina y cojo mi móvil para llamar a mi padre y preguntar por mi madre. - Buenos días hija... ya estabas tardando... me parecía extraño. - Buenos días papá. ¿Como esta mamá? - Ahora está dormida, y quizás sea lo mejor por que así no piensa en comer. - ¿Como ha pasado la noche? - Le costó dormirse, está nerviosa por la intervención. Así que pedí, sin que ella se enterase, que le pusieran algo para que se durmiera y descansara. Y ha dormido desde entonces. - ¿Y tú? - Yo dormiré cuando todo esto pase. - Papá tienes que descansar... - Lo haré cuando tu madre esté fuera de peligro y me la lleve de aquí. - Está bien... ¿ya han pasado los médicos para decirte cuando la bajan a quirófanos? - No, pero una enfermera me ha dicho que seguramente sea sobre las diez y media. - Ahora despertaré a Miguel e iremos para allí. (- Estoy despierto.- escucho su voz detrás de mi en un susurro.) - Está bien hija, pero tranquila porque mamá aún está descansando. - Vale papá. Nos vemos en un rato. Cualquier cosa ya me dices. - Si, tranquila.- cuelga - Buenos días preciosa. Te estás mal acostumbrado a dejarme sólo en la cama... por hoy te lo perdono pero vamos a tener que poner ciertas reglas... - ¿Me estás diciendo que me vas a poner unas normas y que en caso de incumplirlas voy a tener consecuencias? - No te voy... vamos a poner unas reglas de convivencia matutina para el buen funcionamiento del día. Y si uno de los dos las incumple tendrá que compensar al otro con algo que decida... pero son reglas para ambos... - ¡Se te va mucho la olla!...- me río - ¿tu crees?...- su voz se vuelve provocadora... - Miguel que nos conocemos... cuando pones esa voz acabo contigo dentro de mí... - Eso dependerá de ti... "mini Miguel" está dispuesto a cumplir con sus obligaciones siempre que se reclame de sus servicios... - Si ya veo... está haciendo acto de presencia...- Le digo echando un vistazo a su abultado pantalón. - Ves como no te miento... Estaba pensando en darme una ducha rápida pero puedo alargarla un poco más si te metes conmigo así ahorramos tiempo y agua...¿te parece? ¿podría enjabonarte la espalda?- me río, este hombre no se cansa nunca... Accedo sin pensármelo, la proposición es muy tentadora y me vendrá bien una ducha relajante... Nos metemos en la ducha y más allá de lo que yo pensaba que iba a ser la ducha ,se ha centrado en lavarme y relajarme, he tenido que provocar yo para que me hiciera el amor en la ducha... siempre sabe como medir los tiempos cuando la situación es estresante para mí y me delega para que yo decida lo que necesito en cada momento. Salimos de la ducha y nos vestimos con ropa cómoda, tenemos que estar todo el día en el hospital hasta que mi madre salga del postoperatorio. A las nueve salimos de casa y nos vamos al hospital. Cuando llegamos a la habitación mi padre está sentado al lado de mi madre que está acariciando su mano, mientras él le acaricia el pelo. Es tan bonito verlos así después de tantos años juntos. Me quedo un momento observándolos dedicarse miradas, palabras y sonrisas. - Es precioso...- me dice Miguel al oído- desprenden tanto amor que es imposible no creer en el amor viéndolos a ellos. No me extraña que tu seas tan especial. - Gracias por tus palabras. - Es la verdad. De pronto se dan cuenta que acabamos de llegar. - ¡Buenos días mi niña! ¿Hace mucho que estáis aquí? - Lo suficiente para ver lo súper enamorados que estáis.- me río - ¿Os han dicho algo más?- pregunta Miguel - No, aún no nos pueden decir nada. - Bueno, ahora vengo, voy a ver si averiguo algo. - Ahora vamos a saber hasta donde nació el doctor que te va a operar...- Les digo burlándome de la situación. Mis padres se ríen y Miguel me mira con falsa molestia. - Quéjate todo lo que quieras pero mi personalidad resolutiva fue una de mis tantas cualidades que tanto te enamoró. - señala vuelta y sale de la habitación dejándome sin opción a responder. - Hija, hacéis una preciosa pareja. Se nota lo mucho que te ama, y todo lo que ha hecho por nosotros, por tu madre, jamás lo olvidaré. Es un gran hombre. - Si, papá. La verdad es que me siento la mujer con más suerte del mundo. - No, hija, la mujer con más suerte soy yo. Tengo una familia preciosa. Miguel entra en la habitación. - En media hora pasan a buscarte para ir a al quirófano. - Por que será que no me sorprende... Llaman a la puerta y entra un doctor. - Buens Alicia. Soy el doctor Ventura, soy el cirujano que te va a intervenir. Quiero que sobretodo estéis tranquilos, esta operación es relativamente fácil y no es la primera vez que la realizo. En un rato vendrán a buscarla los casilleros. Dejen todo lo que lleve metálico aquí por qué no puede llevar nada en la sala. La operación ya le habrán dicho que es bastante larga y con el postoperatorio es bastante estresante para los familiares. En estos papeles está el enlace de una app para que os vayan informando de como va todo, sólo tenéis que introducir este código y os llegarán mensajes informativos de todo el proceso. - Gracias Doctor.- dice mi padre - Alicia, tranquila vamos a hacer que te pongas bien. - Gracias Doctor. El médico sale de la habitación y mi madre pide que me quede con ella un momento y les pide a ellos que salgan. - Cariño, ¿me has traído lo que te pedí.? - Sí, aquí está. - Le acerco un trozo de ropa de un calzoncillo de mi padre y otro de una prenda mía.- te he traído lo que he podido encontrar. - Con esto me vale, Gracias hija.- veo como se lo coloca por dentro de su ropa interior.- Así os tendré junto a mi en el quirófano. - Mi niña, por favor, cuida de papá si me pasará algo. Y tu sé muy fuerte y lucha por tu felicidad siempre. - Mamá, por favor no hagas esto... - Hija, no me queda otra, sabemos que está operación tiene sus riesgos y no quiero irme sin decir lo que siento. - Mamá, te quiero mucho.- Lloro - Y yo a ti mi niña. No sabes lo orgullosa que estoy de la mujer en la que te has convertido. Sé muy feliz.- Me abraza y me da un beso.- Ahora mi niña deja que entre tu padre. Y cálmate. Me levanto y salgo del cuarto para encontrarme con ellos en el pasillo. - Papá, mamá dice que entres... - voy. ¿Estás bien? - Si, sólo preocupada. Entra que mamá te espera. Cuando mi padre entra en la habitación me abrazo a Miguel en busca de refugio y consuelo. - Eyyyy... mi amor, tranquila todo va a salir bien, te lo prometo. No puedo hablar solo llorar como una niña pequeña. A los diez minutos vienen dos camilleros y una enfermera a buscar a mi madre. Hacen salir a mi padre mientras ellos preparan a mi madre. Cuando mi padre se reúne con nosotros tiene los ojos hinchados y vidriosos se nota que han estado llorando. - Papá, ¿estás bien? - La verdad, no... no quiero perder a tu madre- las lágrimas brotan en sus ojos y los dos nos abrazamos llorando. De pronto la puerta de la habitación se abre y los camilleros sacan a mi madre en la silla de ruedas para llevarla al quirófano. - Mamá, todo va a salir bien. - ella me mira y asiente. - cuidaros ¿vale?. Miguel, gracias por todo lo que has hecho por nosotros. Cuida de mí hija. Eres un gran hombre. - Gracias Alicia, descuida que voy a estar aquí apoyándoles. Y tranquila que todo va a salir bien. Acompañamos a mi madre hasta el ascensor, mi padre no le suelta la mano, se está aferrando a ella, está lleno de miedo. Llegamos al ascensor y le doy un beso a mi madre y mi padre la besa. Vemos como la entran al ascensor y se cierran las puertas mientras mi madre nos mira, nos sonríe y nos manda un beso. Todo va a salir bien, tiene que salir bien.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD