CAPÍTULO 50: Llámame

1859 Words
Han pasado tres semanas desde que Diego murió en ese accidente de coche. Aún no me puedo creer que haya tenido ese final tan trágico. Y aunque se había convertido en un monstruo nadie se merece un final así. Hoy hemos quedado con Zoe y Leyla por que nos han dicho que tenían que contarnos algo y que era importante para ellas. Así que cuando salgamos de la editorial iremos directos al restaurante italiano que es dónde hemos quedado. Como Alejandro ha venido unos días, aprovechando que hemos quedado, ellos se irán también por su cuenta, así podemos pasar una noche sólo para nosotras. Como no me dará tiempo a venir a casa a cambiarme, me preparo una mochila con la ropa y me cambiaré en el despacho. He elegido un vestido n***o de licra, así no se arruga, con la chaqueta negra de cuero y los botines negros. Una vez ya tengo preparada la mochila, miro que es lo que me pondré ahora para ir a la editorial. Miro en el vestidor y opto por un pantalón n***o de tergal con una blusa blanca de seda con tirantes de cordón y una americana de tergal ceñida en n***o y unas bailarinas blancas con motivos en n***o. El pelo lo dejo suelto y el maquillaje lo más natural posible. Voy a la cocina y está Miguel preparando el desayuno, aunque lleva el pijama puesto lo que le da un aspecto sexy. - Buenos días, preciosa, Que elegante te has puesto…- se acerca a mi y me da un beso dulce pero que hace que todo mi cuerpo se estremezca. - Buenos días, veo que tú aún vas en pijama provocando… - ¿Provocando? ¿Qué es lo que provoca en mi atuendo? - Pues que debajo de esa fina ropa para dormir, no llevas absolutamente nada… - No sabía que mi falta de ropa interior provocaba en ti esos calores…- se ríe, me besa en la frente y sale de la cocina. Mientras él va a vestirse me preparo un té y una tostada con Jamón, queso y nueces para desayunar. Quince minutos después Miguel se asoma por la puerta y lleva un traje n***o de corte italiano con una camisa blanca y unos zapatos negros. - Cuando estés de desayunar podremos irnos, ya estoy listo. Voy al despacho a preparar unas cosas. Te espero allí. Come tranquila. - ok. No tardo, casi estoy.- se va Me termino el desayuno, cojo mis cosas y voy en busca de Miguel. - Miguel, ya estoy. ¿Nos vamos? - Si, un minuto que acabo esto. Entro en el despacho y me siento encima de la mesa a su lado. - Si te pones en plan secretaría sexy no nos vamos…- Le quito sus gafas, me las pongo y le miro por encima de ellas agarrándolas por la patilla derecha. - Jefe, ¿Necesita que le haga un informe detallado de las entradas y salidas del m*****o estrella? - Greta… - Dígame Jefe… - Para o no respondo… Me quito el zapato derecho y le provoco tocándole por encima del pantalón. - Greta… - se levanta de su silla y se abalanza sobre mí… - Si , no me paras ahora te arranco la ropa y te disfruto encima de esta mesa… - Mientras no me la rompas, no pienso parar… No me da tiempo de terminar la frase que ya está bajándome el pantalón y la ropa interior… - Nena, este va a ser rápido porque tenemos que irnos, pero te aseguro que esta noche cuando nos veamos voy a hacértelo de tal manera que mañana te vas acordar de mi cada vez que intentes sentarte… - Miguel…- gimo de placer mientras el me posee en la mesa. Es corto pero intenso. Nos derramamos a la vez y nos besamos apasionadamente. - Nena cada día me vuelves más loco… - Y tu a mí… Nos acomodamos la ropa y nos vamos al parking a buscar el coche para ir a trabajar. Cuando llegamos a la editorial Úrsula ya está en su mesa, hay que decir que llegamos quince minutos tarde… - Greta, Miguel. Buenos días. - Buenos días Úrsula. – saludamos los dos a la vez. - Greta, tengo que comentarte un par de cosas, han llamado dos anunciantes. - Chicas, voy al despacho. Greta cuando termines vienes que tenemos que revisar unos contratos. - Ok. Termino con esto y voy. Se va al despacho y Úrsula y yo nos quedamos repasando los contratos de los anunciantes que han llamado para poder contestar a sus preguntas. Le explico todo a Úrsula y le digo que los llame y les comente todo lo referente a sus propuestas y si tiene algún problema que me pase la llamada. - Bueno, voy al despacho a ver que contratos quiere revisar… - Vale, Una cosa al final está noche quedamos ¿No?... - Si, claro, he traído la ropa para cambiarme. - ¡Perfecto! Entro en el despacho y está concentrado en la pantalla del ordenador. - Ya estoy aquí. - Bien, pues acerca una silla y miramos esto. – acerco mi silla y me siento - Ok. - Mira, ¿ves estos nuevos autores? - Si, son novelas de la aplicación, ¿verdad? - Si, hay que mandarles un correo porque su contratación era en exclusividad y no están de acuerdo. Hay que intentar convencerles. - Ok. Ahora redactaré un escrito y te lo enseño a ver que te parece. - Hay que tener previsto un contrato sin exclusiva por si no hay manera que acepten. - Me pongo también a ello. - Genial, cuando los tengas ya los revisamos. ¿Qué ha pasado con los anunciantes que han llamado? - Nada, solo querían saber las características de su contrato. Ahora les llamaba Úrsula y si hay algún problema me pasara la llamada. - Bien, pues está todo controlado. Voy a llamar a Alejandro para ver como está el tema de Londres. - Vale, voy a mi mesa a preparar todo eso.- Me levanto y le doy un beso. - Estas acciones me reafirman que lo de tener a tu novia en el trabajo es una gran ventaja. - Tu pide y yo te doy…- Le guiño un ojo y le tiro un beso. Me siento en mi mesa y empiezo a redactar los correos y los contratos. Cuando llevo 20 minutos trabajando me suena el móvil. - ¿Mamá? - Si, cariño.- Le noto la voz rara. - ¿Estás bien? - Si. Mi niña. Quiero comentarte una cosa. - Claro, dime mamá… - ¿Te va bien que tu padre y yo vayamos a tu casa este fin de semana? - Claro, mami, os preparo el apartamento para que os instaléis. - Gracias cariño. - De nada mamá. Ya sabéis que podéis venir cuando queráis. - Lo sé. Un beso cariño, nos vemos mañana por la noche. - Vale mamá, un beso para ti y otro para papá. Os quiero. - Y nosotros a ti. – cuelga, me quedo pensando porque el tono de voz no me ha dejado tranquila. Llega la hora de comer. Ya he terminado el redactado de los correos y aún estamos a tope de trabajo. Miguel nos pide algo para comer en el despacho. - Greta, cielo, te he pedido un sándwich de brotes, jamón y queso brie, y de postre un tiramisú de chocolate. - Gracias. - ¿Cómo llevas los contratos? - Bueno, ya he enviado los correos y ahí estaba estoy con los contratos.- Miguel me mira.- Mañana vienen mis padres a pasar el fin de semana. - Bueno, ya prepararemos algo para hacer con ellos. - No esperaba menos de ti… ajajjaaj.- Le miro y y le saco la lengua. Llega la comida y nos sentamos en su mesa a comer. Hablamos de lo que vamos a hacer esta noche cada uno por su lado. - ¿Y que crees que os quieren decir Leyla y Zoe? - Bueno, yo creo que tiene que ver con el proyecto del restaurante que querían abrir. Hasta ahora no encontraron inversores para poder llevarlo a cabo, y quizás hayan encontrado quien invierta. Ojalá… - ¿Y donde vais a ir? - En principio al italiano a cenar y después supongo que al pub de siempre, pero si te digo la verdad no lo sé, porque hemos quedado ahí pero no sé si será ahí donde cenemos porque seta muy pronto cuando nos veamos. ¿ Y tu y Alejandro? - Creo que nos iremos a casa a cenar estaremos en plan tranquilo. Así que si me necesitas me llamas y voy. - Si, tranquilo caballero de brillante armadura. – me burlo de él - Lo digo en serio Greta, si pasa algo me llamas… - Que si… Es la primera noche que nos separamos desde que Diego me secuestró, pero ya no tiene de que preocuparse Diego ya no está, ya no me puede hacer nada. Terminamos de comer y seguimos trabajando, finalmente enviamos los correos y los nuevos contratos a los autores. También preparamos las tareas para el día siguiente ya que empezaremos más tarde a trabajar. A las seis empezamos a recoger las cosas para irnos. - Greta, ¿no te tenías que cambiar? - Si, pero primero voy a recoger. - Déjalo ya lo recogeré yo, me quedaré aquí hasta más tarde. - ¿Seguro? - Si, claro…Ves a ponerte guapa… - Gracias. Cojo la mochila y me meto en el baño a cambiarme. Me pongo el vestido n***o con los botines y la chaqueta de cuero que habi preparado, me recojo el pelo en una cola alta y me repaso el maquillaje pero los labios los pinto en granate. Salgo del baño y Alejandro y Miguel están sentados delante del ordenador y no se dan cuenta que acabo de salir del baño. - Ale,¿ ya estás aquí? - Si. Acabo de llegar.- se acerca y me da un beso y un abrazo - ¡Eeeep! Que corra el aire… - Uy… Que mi amigo se pone celoso… - Ya vais a empezar…jajajjaja - ¿ Ya os vais? – pregunta Ale - Si, ahora le digo a Úrsula. - Tranquila ya le digo yo.- Alejandro sale del despacho para despedirse de Úrsula Miguel me mira y se acerca. - Nena estás preciosa… No acabo de tener claro si debo dejar que te vayas. - Debes, tienes y lo harás si no quieres tener problemas. – Le amenazo y le beso la nariz. - Si es así,… Me queda clarísimo.- Me besa.- Anda vamos antes que me arrepienta.. Salimos del despacho y vemos a Alejandro y Úrsula despidiéndose. Ale está abrazando y besándola con dulzura pero apasionadamente. De pronto notan nuestra presencia y paran. - Bueno chicas pasadlo muy bien esta noche. – dice Alejandro aclarándose la voz. - Pero no demasiado, echarnos de menos.- dice Miguel- y si pasa algo nos llamáis. - ¡Que si…pesadilla!- Nos reímos todos menos él. – venga amor un beso. Nos damos un beso y me despido. Úrsula y yo salimos de la editorial camino al restaurante.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD