El sonido del despertador lo sacó de su ensueño, preguntándose cuando había puesto aquel aparado a trabajar. Que recordara, él no lo había hecho.
Escuchó un carraspeo proveniente de la puerta y miró hacía allí, encontrándose así, con la cabellera rubia de Elaine y su característica sonrisa.
-Hola- le dijo con esa esplendida sonrisa, aun así, sin ingresar a la habitación.
-Hola- le dijo mientras se tallaba los ojos para sacarse el poco sueño que aún le quedaba- ¿Qué hora es?- preguntó, ya que ni tenía idea de que hora podían ser.
-Las ocho.
-¿QUÉ?- preguntó abriendo los ojos de par en par y miró el reloj. Claramente, marcaba las ocho- ¡Tengo que ir a la universidad!- exclamó mientras se levantaba de un salto y se dirigía al armario para poder ponerse lo primero que encontrara.
-¡Espera!- lo llamó y este se volteó para verla, dándose cuenta en aquel momento que no podía cambiarse frente a ella- ¿No recuerdas que hoy irás conmigo Alix y Zach al museo?
Cierto. Había decidido acompañarlos, o mejor dicho, lo habían obligado a ir con ellos al museo, pero… ¿Y la universidad?
No era que le agradara mucho perder un día de universidad, más aun con las fiestas a tan solo poco tiempo, pero aun así, había aceptado para no ser asesinado por la mirada que Luke le había dedicado cuando había argumentado su desacuerdo en ir.
-Cierto- le dijo dejando caer el pantalón que había tomado para ponerse.
Elaine sonrió y luego lo miró con sus verdosos ojos.
-Ponte algo abrigado. Hace bastante frío ya para ir solo con remera de mangas largas nomas. Si quieres le puedo pedir a Zach o Alix que te presten algo.
-No es necesario. Tengo algunas prendas que puedo ponerme.
-De acuerdo. Entonces te espero en el piso de abajo.
-¿En el de abajo?- le preguntó sin lograr entenderle.
-¿Qué no recuerdas lo que estuvimos hablando anoche?- le preguntó algo molesta y luego bufó cuando vio que Andrew negaba con la cabeza.
-Mi departamento está debajo del de Luke. Al igual que al de todos. Me parece que le diré a Luke que elimine el vino para ti- otra sonrisa.
Andrew ladeó la cabeza hacía un lado, intentando recordar que era lo que habían estado hablando la noche anterior, pero mientras más lo intentaba más le dolía la cabeza, haciéndole entender que era una pérdida de tiempo el intentar recordar, pero algo llamó su atención. Vivía en aquel piso solo con Luke.
-¿Eso quiere decir que en este pent-house solo estamos Luke y yo?- preguntó mientras abría lentamente los ojos de par en par.
-¡Que perspicaz que eres!- comentó entre risas- Recuerdo que anoche has puesto la misma cara cuando te enteraste de ello, pero… Sí que eres lento para darte cuenta de las cosas ¿no?- rio nuevamente- ¿Cómo no te habías dado cuenta antes sabiendo que solo había dos dormitorios en el entrepiso y abajo no hay ninguna habitación? ¿Creías que dormíamos todos juntos?
-Bue… bueno… yo… no… no sé… no lo pensé- comenzó a balbucear para no quedar más en vergüenza de lo que ya estaba.
-No te preocupes… no importa… después de todo no sabes muchas cosas- comentó encogiéndose de hombros- Entonces te espero- le comentó y desapareció, sin siquiera esperar a la pregunta que él le quería hacer.
Cuando terminó de cambiarse se encaminó a la cocina para poder comer algo, pero nunca creyó encontrarse a Luke en ella, tomando algo en una taza de porcelana.
-¡Oh!- exclamó cuando lo vio.
-¿Qué sucede?- le preguntó y dejó la taza apoyada sobre la isla de la cocina.
-Creí que no estarías.
-No iba a estar, pero la reunión que iba a tener se pospuso para el mediodía.
-¿Eso quiere decir que tienes la mañana libre?- le preguntó interesado.
-¿Por qué lo preguntas?
-Por saber- le contestó encogiéndose de hombros y sacando de la alacena un paquete de galletitas de agua.
Cuando terminó de servirse café en una taza, se sentó frente a Luke y se le quedó contemplado durante un largo rato.
-¿Qué te sucede?- le preguntó Luke, consciente de que no le había sacado el ojo de encima desde que Andrew se había sentado frente a él.
-¿Quieres venir con nosotros al museo? Estará divertido- le contestó con una sonrisa en los labios.
-Eres extraño, ¿lo sabías?- le preguntó mientras daba el ultimo sorbo para acabar su bebida.
-¿Por qué lo dices?
-¿En verdad lo preguntas?- le preguntó con una ceja alzada.
-Sí.
-¿No recuerdas todas las cosas que estuviste diciendo ayer a la noche?
-¿Qué cosas?- preguntó ladeando la cabeza.
-Nada… no importa- comentó y se levantó para poder lavar su taza.
-Sí importa- comentó frustrado por no recordar absolutamente nada de la noche anterior. ¿Tanto había tomado como para olvidarse lo que había dicho?
-Fueron cosas sin importancia.
-No creo que hayan sido cosas sin importancias cuando me dices que soy raro… ¿por qué soy raro?
-Dije extraño… no raro- le corrigió mientras dejaba la taza ya limpia para que se secara.
Se volteó y lo miró a los ojos.
-Porque ayer estuviste todo el tiempo quejándote de absolutamente todo e insultándome… debo de agregar… no fue una noche muy agradable para que lo sepas.
-¿Te insulté?- le preguntó sin lograr creérselo.
-Más bien… si… y lo gritaste tan fuerte que hasta los del primer piso debieron de escucharte… pero en fin…- se encogió de hombros- Después de todo estás aquí en contra de tu voluntad.
-Estoy intentando adaptarme… solo es eso- intentó defenderse mientras desviaba la vista, avergonzado.
-El fin de semana te enviaré con alguno de los chicos a tu casa… después de todo le hiciste una promesa a tu hermana y no quiero que la rompas- tomó el saco que colgaba del asiento donde había estado sentado.
-¿Cómo sabes eso?- preguntó sorprendido.
-Ayer lo dijiste y… como en el contrato dice que no puedes ver a tu familia… bueno, me insultaste por ello porque decías que no podrías mantener tu promesa.
-¿Por qué no quieres que rompa mi promesa?
-Porque, para romper las promesas, ya estoy yo- le contestó y lo miró.
-¿Por qué lo dices?
-Yo… no pude mantener una promesa con mi hermana y todo terminó mal. Eso es todo. Por eso no quiero que rompas la tuya.
-¿Qué le pasó a tu hermana?
-Murió… bueno, mejor dicho… se suicidó- le contestó y Andrew se llevó una de sus manos a los labios, tapándolos por la sorpresa que tuvo al escucharlo decir aquello- Ahora tendría que tener la misma edad que tiene Félix, si siguiera viva.
-Pero… ¿Por qué… por qué lo hizo?
-Porque no pude mantener mi promesa de protegerla. Como te dije… tu familia es muy hermosa como para perderla… y envidio ello.
-¿Por qué? ¿Por qué dices eso?- preguntó mientras sentía que lagrimas comenzaban a picarle en los ojos.
-Creo que ya es demasiado por un día… además Elaine subirá a ver por qué no bajas- comenzó a caminar hacia el ascensor para poder irse- Gracias por la invitación, igual- le dijo y luego se volteó para subirse a el elevador e irse, dejándolo completamente sorprendido y con ganas de saber más.
¿Por qué su hermana se había suicidado? ¿Por qué le había dicho aquello de su familia? ¿Por qué no quería que rompiera su promesa con su hermana? ¿Por qué por momentos parecía una persona una persona simpática y dulce y por otros, una ser frío y casi sin sentimientos? ¿Se debía a su vida? ¿Quién era Luke Ivanov realmente?