La noche que nos desarmó Isabella Taylor Dormir a su lado no fue solo entregarme, sino que fue redención. Y la decisión no la tomé así, por así, solo necesitaba olvidar todo, ser yo misma y hacer algo que, desde que lo conozco, he querido hacer. Sé que posiblemente lo nuestro no florezca o quizás sí, y la vida me dará mi final feliz, pero hoy, ahora quiero hacerlo y quiero que sea él. Cuando terminé de darme un baño, salí más relajada, pero solo con una bata de baño cubriendo mi cuerpo. Me acerqué al balcón y miré toda la ciudad. Desde ese día siempre me he preguntado en el porqué a mí, el porqué mi padre me vendió cuál trozo de carne. Y recordando siempre hubo situaciones en donde jamás me cuestione por actitudes de mi padre hasta ahora que ya soy adulta. Salgo de mis pensamientos

