Salgo del despacho en busca de las gemelas, las observo jugar por un largo rato, me grabo cada gesto que ejercen sus rostros, cada mueca de diversión que reflejan con gracias y sus radiantes sonrisas, su cabello dorado y sus ojos que irradian dulzura. Beso a mis hijas y les doy mucho amor antes de que se duerman —Pequeñas, no duden que las amo con todo mi corazón —Las envuelvo en mis brazos y unas cuantas lágrimas se escapan de mis ojos, algo está muriendo dentro de mí. —Mami nosotras también te amamos. ¿Verdad Payton? —Payge le pregunta a su hermana. —Mucho, mucho mamá, gracias por ser tan buena con nosotras y con papá. —Sonríen ampliamente mostrando sus blancos dientitos. Sus palabras destrozan mi alma, acarició sus pequeños rostros —Recuerden que siempre serán importantes en mi vida,

