~Layla~ Esa sensación cuando el cielo se oscureció, no porque el sol se puso, sino porque las nubes se juntaron en anticipación de una oscura armonía; el estruendo que esperabas y el espectáculo de luces que sabías que iba a suceder. Se sintió así, solo que no podía ver el cielo. Ni una sola gota cayó al suelo, y ni siquiera un susurro apagado se extendió en el aire. Miré por la ventana al pequeño pueblo apenas iluminado que habían construido. Tenía la boca tan cerca del gas que con cada aliento, una capa de niebla oscurecía la vista. Todos continuaron con sus días, aunque mucho más lentos que antes. Miraban hacia arriba a la ventana donde yo estaba parado y me observaban como se observa a los animales en un zoológico. Los niños señalaban, y los padres se aseguraban de que no se a

