En ese preciso momento entro Maximiliano con su porte varonil y un aura imponente. _ ¿Qué está sucediendo? Pregunto Maximiliano. Dalia con premura se arrojó a los brazos de Maximiliano. _ Maximiliano me alegra que estes aquí _ expreso Dalia y comenzó a derramar lágrimas que corrían como cascadas sobre sus mejillas. _ No sabes la humillación que acabo de pasar, esta mujer me ha tratado de la peor forma. Sofia escuchaba la sarta de mentiras que salían de la boca de Dalia y no daba crédito a la seguridad con la que decía tales cosas, la capacidad actoral de la chica era formidable, hasta hace un momento ella se encontraba maltratándola y ahora se hacia la victima ante su padre y Maximiliano. Lo peor de todo es que era su palabra contra la de dos personas, y para empeorar las cosas no

