Patricio. —¿Me dirás que misterios te traes? —No tengo porque darte explicaciones, Patricio. —¿De veras dirás eso cuando es evidente que se trataba de mi lo que hablabas? —Lo único que diré es ¿qué haces vestido de ese modo? ¿Acaso sigues inmiscuido con esa empresa? —No cambies el tema y sabes perfectamente que lo seguiré haciendo. —¿Porque no acatas lo que te dije?—refutaba molesta a su vez que insistía en marcharse para evitar responder. —Lo hare cuando me digas que secretos te traes. En medio de esa batalla para que hablara aparecía Timothe, el cual nos miraba confuso. —¿Que está sucediendo, Patricio? —Timothe, ¿de nuevo aquí? —Vine a recoger a Patricio, daremos una vuelta. —Antes de que lo hagas quiero exigir que apartes a Patricio de eso que se traen. —Tía, no más con es

