41. Un momento mágico que acaba mal. Dulce. Owen Crane me toma de las manos y me aprisiona sobre la pared. —No... espera... —musito tratando de que la razón prevalezca en él, y sobretodo en mí, pero no es posible, mi cuerpo entero quiere que él continúe con sus besos de fuego que van arrasando con toda mi piel. —No volverán hasta en un par de horas... no tienes de qué preocuparte... —musita sin dejar de besarme. Pero sí me preocupo. ¿Qué está pasando? ¿Por qué dejo que suceda? Owen recorre mis tetas con sus manos y me las besa, siento que tenía ganas de hacerlo desde el primer segundo en que nos quedamos a solas. De alguna forma consigo hacer que me suelte. Me aparto de él, estoy agitada. —Tengo novio y no pienso hacerle esto —musito acalorada, como un lamento que apenas sale de

