35. La invitación de mi jefe. Dulce. —Si vamos a ir de fiesta, tengo que ir a casa para cambiarme. No puedo presentarme con un traje elegante. No concuerda con mi historia. —¿Qué historia? —Le dije a mis amigas que trabajo a tiempo completo en una embutidora de Nueva York. Tendrás que hacerte pasar por un compañero de trabajo, ¿Estás de acuerdo? —Puedo hacerlo, compañera —me guiña un ojo. —Uhmmm no sabes mentir, qué tierno eres —le digo y le acaricio el mentón, emocionada—. No tienes que decir nada, yo hablaré por tí. Ya verás que mis amiguis, cuando empiezan no parar de hablar. —Tranquila, te salvaré de ellas —James me besa deliciosamente en los labios. —Eso es bueno —murmuro sintiendo mariposas en el cuerpo debido a su exquisito beso. Ya en su coche se desvía del camino. No me a

