Lorena observaba a su amiga con los ojos muy abiertos. También se encontraba en shock por lo que la mujer acababa de contarles. No podía creerlo. No podía ser cierto todo eso, pero la historia se parecía tanto a lo que Steph había vivido y además, respondía a tantas preguntas que se habían hecho que no podían negar que al menos, algo de verdad debía tener. – Por eso te pregunté donde habías conseguido ese collar –comentó la mujer a Steph– creo que te has encontrado con esos hombres. Creo que te han elegido a ti como parte de su grupo –Steph negó con la cabeza en silencio sin poder creer lo que aquella señora le decía. Ella seguía negándose a creer que aquello fuese verdad. Esos hombres de los que hablaba la gitana no podían ser Minying y Chung-Ho. Era cierto que al principio habí

