—Me gustas mucho... —Esas palabras salieron de su boca mientras me besaba, lo sentí como va intensificando el beso y yo seguía quieta sin saber qué hacer. Mi cabeza daba vueltas y sentí como cientos de maripociélagos comenzaron a revolotear en mi estómago.
—¿Ahora no estoy soñando? —pregunté con los ojos bien abiertos, él me miró con mucha ternura y se limitó a responder.
—Nunca fue un sueño… mira Val, quiero que me escuches por favor.
Aunque seguía aturdida por el beso asentí y esperé lo que Ethan me tuviera que decir.
—Princesa, desde el día que te conocí en ese avión y no me tomaste en cuenta sentí algo especial por ti. No puedo negar que en un principio pensé que solo era la calentura del momento y que se me iba a pasar, pero después de eso te volví a ver y supe que me encantabas, que quería pasar todo mi tiempo contigo, hacía de todo por quedarme cuando tenías turnos extras, odiaba a tus amigos porque ellos si te hacían reír y yo no, porque no me mirabas y si alguna vez lo hacías sólo veía tu molestia. Eso me mataba y sí, aunque salí con otras en este tiempo y seguí siendo ese Ethan mujeriego que todos conocen, pero en cada una de ellas veía tu bello rostro y no podía sacarte de ahí… Hemos estado bajo mucha presión y sé que lo que te estoy diciendo es complicado, pero ya no quiero seguir guardando esto. Puede que mañana pase cualquier cosa y no me quiero quedar con esto dentro de mí. No sé si es amor, pero creo que sí me gustas mucho y quiero que me des una oportunidad para conocerte y que me conozcas, quiero verte y poder tocar tus manos y… si las cosas funcionan besarte y poder amarte —después de eso liberó un sonoro suspiro—. Ah, ya… lo dije y no me arrepiento.
—E... Ethan, lo siento mucho. Creo que has equivocado mis intenciones contigo y de verdad te pido disculpas si fue así. Yo… yo de verdad te he empezado a querer y mucho —tomé un respiro y continué— ...pero como hermanos. Te agradezco que seas honesto conmigo, para así poder atenerme y dejar en claro las cosas. No quiero que malinterpretes mis sentimientos por ti y de verdad espero que con esto te des cuenta de que todo lo que hemos pasado puede ser el culpable de tus dudas. Ahora me iré a descansar y de verdad discúlpame si no puedo corresponderte, ya me agradecerás algún día por sacarte hoy la venda. Eres una excelente persona y te mereces lo mejor. Que descanses.
Con eso salí de la habitación dejando a Ethan parado en la entrada del pasillo, Podía sentir mi corazón desecho, sé que suena tonto, pero es verdad que creo que Ethan está confundido y no quiero ilusionarme pensando lo contrario. Entré a la habitación, vi que Alma ya estaba dormida y como pude llegue al baño, cerré la puerta y me hundí en un llanto silencioso.Yo no soy capaz de decirle lo que realmente siento algo por él, pero es que mis miedos son más grandes que he cerrado cualquier oportunidad a la posibilidad de quererle.
Luego de un rato escuche gritos en la casa y al parecer todos nos levantamos...
—¿Qué pasa? —Ese era Ethan con el que nos topamos a la salida de las habitaciones.
—Mamá, ¿que te sucede? —Me acerqué a ella que está llorando a mares sentada en el sofá de la sala.
—¿Porqué tanto grito que no dejan dormir? —preguntó Aston a medio vestir y rascándose los ojos.
—Pregúntenle a ella que pasa pues yo, el imbécil de aquí, aun no lo entiendo —Adam tomó su chaqueta y se dirigió al ascensor—. Y no me llamen, estaré ocupado.
Todos nos quedamos de una pieza, como podemos con el señor Stuart llevamos a mamá a su cuarto, me parecía extraño no ver a Alma ni a Thomas en la sala, pero creo que es mejor que no hayan visto la discusión. Le di a mi madre un calmante y luego le tome los signos vitales, la encontré demasiado agitada y eso me preocupaba, debe ser que la discusión que tuvo con Adam fuera demasiado para ella y más todo lo sucedido hasta el momento provocaron su estado.
En el penthouse se sentía un ambiente tenso y nada bueno se preveía para nosotros. Con todo esto, el señor Stuart se fue de la habitación y aproveché de acostarme con mi madre para caer en un sueño ligero.
Alrededor de las 9 am me desperté y vi a mi madre sentada en el sofá que está en la ventana, mirando hacia la nada.
—Mamá ¿qué pasó?
—Ah hija, pasó que soy una tonta, ayer le dije a Adam todo lo que sentía en estos momentos y que tenía dudas del amor que le tenía.
—¿Por eso reacción así?
—Si, lo herí y sé que estuve mal, soy la peor persona del mundo, me dejé llevar por los miedos que tengo de perder a los que amo, de ser desechable. —ella me miró con sus ojitos llenos de lágrimas y se me apretó el corazón al verla así, puede ser que nuestros miedos no sean tan distintos como yo lo pensaba y nuestros traumas son más difíciles de sanar de lo que creemos.
—Mamita, pero Adam te ama. Él lo ha demostrado con creces, creo que en estos momentos con las cosas así tú estás demasiado tensa y el encierro te tiene con los nervios de punta. Ayer tenías la presión super alta y eso no es bueno, ¿me dejarías hacerte unos exámenes para salir de dudas?
—Si con eso te quedas tranquila, está bien, pero con eso no resarciré todo el daño que le causé a Adam.
Me levanté rauda a mi habitación, tomé unos frascos y algunas jeringas para tomar muestras, volví a la habitación de mi madre y le saqué una muestra de sangre, luego le pedí que orinara en un recipiente y la dejé nuevamente descansando.
Llamé a Bruno y le avisé que mandaría unas muestras y que requería que fueran vistas con urgencia, el me preguntó cómo estábamos y le conté a grosso modo lo que estaba pasando, me dijo que hará todo lo posible por tenerme los resultados lo más rápido y con eso baje y me reuní con Jex en la cocina y le pedí que llevara las muestras con urgencia al hospital.
Cerca del mediodía recibo los resultados de mamá y obviamente era lo que me temía, está embarazada. Nuevamente escuché gritos provenientes de la sala y esta vez eran Aston con Stuart que traían a mi mamá desmayada. Ethan estaba revisando sus signos vitales y luego me pidió su maletín, cosa que yo fui a buscar al momento en que le pedía a Rosita que nos trajera algodón y alcohol.
Una vez que mamá reaccionó se veía alterada, está mal y es entendible. Se había confirmado que secuestraron a Adam y nadie sabía dónde estaba en ese momento, tratamos por todos los medios de tranquilizarla, le volví a colocar un tranquilizante dentro de lo que podía hacer para no afectar al bebé.
Los chicos bajaron a la sala de reuniones nuevamente para ver si ya hay novedades del secuestro.
El ambiente era cada vez más tenso, mi mamá no paraba de llorar y los chicos estaban como alma en pena. El secuestro de Adam nos había afectado a todos, mi madre me estaba abrazando mientras lloraba a mares y Alma con Thomas se encontraban en la isla de la cocina preparando un té.
Miré a Ethan que me hizo una seña para que me acercara, dejé a mi mamá con el señor Stuart y me dirigí hacia él.
—Val, ya estamos organizados para el rescate de papá. —Lo vi y no se porque en lugar de sentir alivio sentía preocupación. Él me tomó de los hombros y me acercó a su cuerpo, besó mi coronilla y luego me abrazó colocando su cara en el hueco de mi cuello—. Necesito que seas fuerte por tu mamá y los chicos. Blue me preocupa y por los síntomas que tiene podría ser que…
—Crees que está embarazada ¿no? —asintió para confirmar sus sospechas y no me queda más que otra que contarle.
—Así es Ethan, acabo de recibir los resultados del laboratorio, pensé lo mismo que tú y tomé una muestra en la mañana sin que se diera cuenta, ella aún no lo sabe, no me sentía con las fuerzas de decírselo.
—Con mayor razón debes quedarte con ella y cuidarla, estaremos en contacto en todo momento. Stuart se quedará con ustedes.
Con el temor que tenía en esos momentos no se de donde saque fuerzas para abrazarlo y hundir mi cabeza en su pecho, sentía mis lágrimas caer y Ethan intensificó el abrazo, volvió a besar mi coronilla y lo siento suspirar.
—Por favor, Ethan, vuelvan con bien, si te pasa algo yo… yo. —Sin siquiera sentirlo venir me besó de una manera dulce y suave, nuestras lágrimas se unieron en ese beso y nuestros corazones latieron al mismo tiempo como si fueran uno solo.
—Shuuu, lo sé, volveremos todos sanos y salvos, es una promesa —sonrojada asentí y él me limpió las lágrimas. En eso entró Aston y le tocó su hombro.
—Ethan, es hora…
—Okey... —nos soltamos lentamente, me dolía separarnos, pero entendía que lo que estaban haciendo era por el bien de todos.
—Hermano —Thomas se acercó a Ethan y lo abrazó—. regresen con bien.
Ambos miraron a Stuart y él asintió, era como si con sus miradas se dijeran todo y tuvieran clara su posición en el tablero de ajedrez.
Ethan se acercó por última vez y para besar mi frente.
—Todo saldrá bien. —No me quedó de otra que esperar y tener fe en ellos, por ahora debía encargarme de todos los que quedamos acá, le di una pequeña sonrisa y me soltó.
—Las camionetas están listas.
—Vamos.
Los veo adentrarse en el ascensor y cuando se cierran las puertas suelto el aire que tenía contenido en mis pulmones, creo que debo tener una seria conversación con mamá...
—Mamá...
—Si hija, es mejor que vayas a descansar.
—Tengo que decirte algo importante y creo que es mejor que lo hablemos a solas.
—¿Qué pasa sis?
—Nada malo peque, ya lo sabrás ahora ustedes también descansen sé que los chicos encontrarán a Adam y todo volverá a la normalidad.
—Eso espero princesa, yo no quiero perder a papá o a Ethan ahora que los estoy recuperando.
—Lo sé, principito, pero ten fe todo saldrá bien.
—Ven babosito, le diré a Rosita que nos prepare un té de Tila para bajar la ansiedad y sis les llevaremos uno en un ratito a ustedes para que alcancen a conversar.
—Gracias. —Respondimos las dos con mamá y nos adentramos a su habitación. Ella se acomoda en la cama y toma una almohada, la comienza a oler y vuelve a sollozar, me imagino que es la de Adam. Me acomodo junto a ella y la abrazo.
—Mamita linda...
—¿Estoy muy enferma?
—No, no para nada lo que te tengo que decir es una hermosa noticia en medio de tanta vicisitud, pero necesito que estés tranquila por favor.
—Me pides un imposible, por favor dime de una vez que es lo que me pasa, porque ya no aguanto más esta situación.
—Está bien, pero dime que no te vas a estresar.
—Jajaja qué más puedo estresarme, salvo si estuviera embarazada, cosa que veo difícil ya a mi edad no creo que nada me sorprenda. —La vi con mis ojos bien abiertos por su comentario y ella los abrió más—. ¡No es cierto!
—Si lo es, de acuerdo a los exámenes de sangre en aproximadamente ocho meses tendré a un hermanito o hermanita con la mezcla perfecta de los Scott y los Soré.
—¡Oh mi Dios!
Nos abrazamos y volvimos a llorar, aunque esta vez era de felicidad por el nuevo integrante de la familia.