Alessandro La desesperación que siento al no tener noticias del estado de Mia me vuelve locos. Darío intenta calmar mis ansias, pero se perfectamente que esta igual que yo. —¿Cuánto mas van a tardar? ¡Estamos aquí hace dos horas! — digo molesto por la falta de información —Tranquilo Alex, ya saldrán y nos dirán que ocurre En ese momento, mi suegro aparece con evidente preocupación, se acerca a mi pasando por alado de Darío, quien lo observa con una pizca de odio y algo mas que no logro descifrar. —¿Qué ocurrió? ¿Cómo es que mi niña termino acá? — me sorprende la forma en la que tiembla, si no fuera que hice un trato con él para prácticamente venderme a su hija, diría que realmente le importa y le preocupa el bienestar de mi mujer. —No lo sé, desde anoche se sentía descompuesta, pero

