Al día siguiente... Todo fue una farsa. No sabía si la persona con la que me casé, me odiaba o simplemente no le agradaba. Normalmente me considero mensa el 90% de las veces, pero esta persona me hace ver como una inútil siempre. Ante sus ojos, soy la bruja malvada de una historia de jefe y empleada. A mí no me importa, yo a él lo odio. ¿Cómo se le ocurre tratarme así? «Tantas empresas en el mundo y a este le dio por ser el presidente de la compañía más importante de Alemania» pensé, abrumada. Tantos años buscando un buen empleo que reconociera mis habilidades administrativas y ahora que lo consigo, mi ausente esposo es el jefe. Debo estar enloqueciendo o me falta muy poco para eso. Todo ha sido bastante complicado para mí. He gastado dos resmas de hojas tamaño carta por culpa de

