+Massimo+
Recién estaba por presentarme con la chica nueva y Diamante tenia que arruinar el momento, es cierto que tuve algo con ella, pero es su trabajo complacerme por dinero, pero no es como que le haya declarado mi amor, por eso mi amigo Favio hacia este tipo de cosas, llamar a sus empleadas por nombres falsos para evitar algo personal, pero no, desde que se entero que podía darle lo que fuera por mi dinero y que seria intocable por ser amigo del dueño se la pasa pegada a mi como un maldito chicle cada vez que vengo al lugar, siempre me envían a Rubí porque es algo tímida, nunca habla de mas y solo se limita atraerme los tragos que pido, admito que es muy guapa pero nada como la chica que estaba ahora su lado, no me gustaba ser grosero pero Diamante estaba propasándose, cruzo las piernas mientras estaba sentada sobre mi e intentaba bajar su mano para manosear en mi entrepierna, la sujete fuerte de su muñeca.
-Basta Diamante, porque no vas a atender a tus otros clientes, o ¿quieres que llame a Favio?
Se soltó de mi agarre y se levanto muy molesta, paso por el lado de la chica nueva golpeándola con su hombro, ella solo acaricio su brazo después del golpe haciendo una mueca de molestia, cerro sus ojos y respiro profundo antes de dejar salir una linda sonrisa que se veía que era mas por amabilidad que porque de verdad estuviera contenta.
-No le hagas caso, siempre se pone así cuando viene el señor Massimo -escucho que Rubí le dice mientras pasa la mano por la espalda de ella.
-Ya te he dicho que solo me llames Massimo Rubí
La chica solo me dio una sonrisa antes de que yo le pidiera mis bebidas, pero estaba mas interesado en que la nueva me dijera su nombre aunque fuera falso, pero ansiaba pasar mas tiempo con ella, lamentablemente, aun que fuera amigo de Favio, no podía retenerla de su trabajo y debía servir mas mesas, después de las doce es cuando mas gente llegaba, podía ver desde la zona exclusiva como Diamante intentaba molestar a la nueva, tratando de hacerla tropezar o tirando los tragos encima de ella, por suerte Rubí estaba cerca y la cuidaba, pero no iba a durar toda la noche, los mas ebrios del bar siempre estaban cerca de la barra donde bailaban las chicas, la nueva llevo unos tragos en lo que Rubí limpiaba la mesa cerca de ella, en esto Diamante aprovecho para darle un empujón y caer en las piernas de un tipo que aprovecho la oportunidad para intentar meter las manos en zonas prohibidas, esto fue demasiado para mi, me acerque a toda prisa con mi amigo Leonardo detrás de mi.
-Suéltala imbécil
Pase m brazo por su cintura arrebatándola de sus piernas y dejando ir mi puño sobre su cara sin previo aviso, dos de sus amigos querían venirse sobre mi en cuanto el tipo cayo de espaldas con todo y silla; coloque a la chica detrás de mi cubriéndola con mi cuerpo, Leo y yo nos fuimos a los goles mientras que el otro seguía tirado en el suelo, fue tanto el escandalo que Favio salió de su oficina hasta llegar a nosotros.
-¿Me explican que pasa aquí?
Estaba por contestar, pero Diamante se puso a su lado dando su estúpida versión de la historia, fue lo peor que pudo haber hecho, mi amigo no es tonto, pero le encanta el drama y que crean que es estúpido cuando va dos pasos adelante de los demás, no por nada su bar es de los mas populares entre los hombres.
-Todo es culpa de Esmeralda, si no fuera tan torpe y ofrecida, mi Massimo no tendría que haber venido a defenderla de ellos.
-John, Alex, saquen a estos borrachos de aquí, recuérdenlos bien, tiene prohibida la entrada por dos semanas, y tu mal amigo- me miro molesto y después mostro una reluciente sonrisa- ¿Por qué no vienes a saludarme cuando llegas?
-No quería molestarte- le di un abrazo y después nos separamos- la ultima vez que lo hice casi me arrojas un pisa papeles por molestar mientras hacías cuentas.
-Lo siento amigo, ese día estaba irritado, mi padre me quería en su horrible bufete de abogados, mi negocio va bien aquí, hasta que mi hermana se graduó y le demostró que merece ser su sucesora, todo esta mucho mejor ahora y dime....
Diamante carraspeo para llamar la atención de Favio, quien fue interrumpido, le lanzo una mirada a la que ahora se es Esmeralda, me gire un poco para admirarla de nuevo, ella no se había movido desde que la puse a mis espaldas.
-¿Que pasa Diamante?
-¿No vas a despedirla por torpe o al menos a regañarla?
Apreté los dientes lo suficiente para que mi mandíbula se tensara, sabia que yo le gustaba pero no al punto de fastidiar a las otras, por algo están trabajando aquí, no creo que una chica tan linda y joven trabaje en un bar por gusto, luego averiguaría porque lo ha hecho, este lugar no es para ella, estar expuesta al peligro de la noche además de los hombres ebrios y lujuriosos, venir aquí no me hace uno, lo hago mas para desestresarme y pasar el rato con mi amigos, en esta ocasión Diamante se estaba comportando de manera infantil.
-¿Por que lo haría? no ha hecho nada malo.
-¿Como que no? te hizo perder tres clientes su primera noche, yo que tu la corría
-Mira Diamante- mi amigo lucia furioso, muy raro en el ya que su personalidad es super tranquila- deja tus jueguitos, es su primer día, además- saco su celular del bolsillo mostrándole un video- las cámaras de seguridad ven perfectamente que tu ocasionaste todo, así que la que estará a prueba esta semana serás tu, vuelve a hacer algo como esto y te largas.
Me sorprendió su actitud, mi amigo era difícil de hacer enojar, pero Diamante llevaba tiempo tratando de hacer lo mismo con Rubí, pero como no se la pasaba atendiéndome solo a mi simplemente la molestaba un poco, eran cosas leves, pero lo que hizo con Esmeralda fue demasiado, si los trajes de las chicas no estuvieran diseñados para no mostrar de mas o mas expuestos estoy seguro que el tipo habría metido su mano en un lugar que seguro yo iba a ser capaz de matarlo, no solo por Esmeralda, por cualquiera de las chicas, aunque tengan un trabajo como este merecen respeto, mi amigo paso por mi lado tomando la mano de Esmeralda, señalo a Rubí para que lo siguiera y fuimos a donde yo estaba bebiendo hace un rato, las hizo sentarse a su lado y yo del otro.
-Lo siento mucho de verdad Esme, te juro que desde hoy estaré mas al pendiente de ti, y tu amigo, deja de seducir a mis meseras o me arruinaras el negocio.
No pude evitar reírme, pero el tenia razón en algo, estaba interesándome en su chica nueva, Leonardo no había dicho ni una palabra desde que llegamos, raro en el porque siempre es sociable con las nuevas, dice que es para que se relajen y se sientan cómodas en el lugar para ayudar a Favio, no le quitaba la vista de encima a Esmeralda, podrá ser mi mejor amigo, pero si una chica de verdad me interesa no me molestaría competir, porque en lo que sea que haga, yo siempre gano.