Edith estaba recostada en la camilla frente a la piscina bajo una enorme sombrilla pues no quería quemarse en exceso, en traje de baño de dos piezas que apenas cubría ciertas partes de su cuerpo y lentes oscuros para que el reflejo del sol en el agua no lastimara sus ojos, ya habían pasado tres días desde que se movió a París huyendo de posibles represalias por parte de Laura o de las mellizas y en esos momentos tenía en las manos una gran carpeta con todas las facturas muy bien detalladas, ya que la fábrica iban en un excelente proceso, Lloyd consiguió comprar una casa grande y muy bien ubicada en una ciudad costera de Mallorca, confiaba plenamente en su amigo y es que acababa de desembolsar veinticinco millones de euros por la propiedad así que debía ser algo muy grande. Cerbero llegó en

