Por fin llego el tan esperado domingo, Ailén ya se encontraba preparando todo para salir, mientras preparaba el almuerzo y algunos de los postres que llevaría a su viaje, hablaba con sus amigas sobre lo mucho que disfrutaría estar en la playa. También les conto sobre su extraño comportamiento y de lo que se había dado cuenta el día anterior. Sus amigas no comentaron más de lo que debían, pero estaban seguras de lo que al parecer su despistada amiga quien nunca había tenido una verdadera experiencia amorosa durante toda su vida, aun desconocía. Ailén se estaba enamorando de su tío. . - ¿Ya tienes todo listo para salir? – pregunto Cedric mientras tomaba asiento en la barra de la cocina. Ailén intentaba no parecer nerviosa, pero le era imposible. – Si…ya tengo todo listo. - dijo sin mirar

