Mis pasos me guiaron varias veces rumbo a la oficina de Jonathan, pero regresaba a la mía y allí me quedaba todavía más inquieto, observando el escritorio de Archer con otra persona ocupándolo. Aunque pasaran los días, nunca me acostumbraría a Tamara. ¡¿Cuando iban a pasar todos estos días?! Se me hacían eternos, a pesar de que fuera de aquí pasaba tiempo con ella, pero donde más estábamos era en la oficina. Cerré mis ojos, en un intento por calmarme, imaginando que Caroline estaba en casa o se fue de compras, quizás en un museo, arreglaba su pelo, hasta la vi caminando por la calle sin un rumbo fijo, solo descubriendo cosas en sus cortas vacaciones. Más sentía que no era así. A su lado vislumbraba a Jonathan, aunque eso no era posible, Caroline no estaba con él y él estaba en su

