Debía de admitir que estas dos ultimas semanas había estado sumida en la tristeza, luego de saber la enfermedad de Jonathan y más después de saber el propósito de confiarme su secreto y pedirme que le hiciera compañía durante todo el proceso. El creía que yo no le tenía ningún tipo de aprecio ni empatía hacia él. Sin querer, había casi colapsado delante de Ángel luego de aquella cita en el hospital con Jonathan y su doctor que no le creía nada, después de saber su situación, la gravedad de su salud. Jonathan me creía una persona totalmente indiferente a él, sin saber que yo no había dejado de sufrir desde que él me dio la noticia y esto solo crecía dentro de mi, pero lograría mi cometido hasta el final, le acompañaría siempre, sin mostrar mi tristeza, preocupación o lágrimas. Si es

