Capítulo 16 Ibiza La reunión continúa con todas las impresionistas haciendo pregunta tras pregunta y yo no entendía nada de lo que estaban diciendo, debido a que no prestaba atención. Únicamente estaba pendiente a mis pensamientos, los cuales invaden uno tras otro sin descanso y no podía hacer nada para evitarlo. Así que una vez concluyó la junta, sin hacerle caso a nadie salí de ese lugar como alma que lleva el diablo. Solo sé que sentí como mi jefe me llamaba a lo lejos, pero seguí caminando y no me detuve para nada. Al llegar a mi oficina toque la puerta y cuando esta fue abierta entré lo más rápido que pude, para luego recostarme a la puerta mientras sentía como mi corazón palpitaba sin cesar. Solamente estaba consciente de las ganas inmensas de llorar que tenía, pero las lágrimas

