De regreso. —¿Sabes acerca de Max y la Sra. García antes de esto?— Olivia levantó la cabeza y preguntó. Michael le dijo la verdad porque sabía que era imposible ocultársela. —Sí. Una vez lo vi en casa de Luna cuando la visité. No parece que fueran solo amigos en ese entonces…— Olivia apretó los puños con tanta fuerza que sus uñas se clavaron en la carne de sus palmas. —Lo siento, Olivia. Debí haberte contado esto antes —se disculpó Michael. —Ya no importa—. Los ojos de Olivia se enrojecieron mientras hablaba. —Porque no creo que Max me hiciera eso—. —Olivia...— —Hizo un gran espectáculo para todos—. Olivia se secó las lágrimas con el dorso de la mano. —Si esto es lo que Max quiere que crea, le seguiré el juego—. ¿Un acto? ¿Creerle? Michael estaba francamente confundido. Preocupad

