Olivia frunció el ceño. —Podrías haberle pasado la fruta de sangre de serpiente a Nicholas. Realmente no tienes que hacer todo esto ya que eres un hombre muy ocupado—. Cualquier otra persona habría estado encantada de ser saludada personalmente por mí, pero en cambio ella mantiene la distancia. Christopher sonrió amargamente y respondió: —Te debo poder tener muchos años más después de esto. ¿Qué me importaría pasar el resto de mi tiempo contigo? —Esto… Olivia no fue la única que lo escuchó. De hecho, todos los empleados que habían pasado por la oficina del director ejecutivo lo escucharon alto y claro. Estaban atónitos. ¡Qué loco! Olivia sintió justificado llamar a Christopher lunático. Todo lo que hice fue curarlo de su enfermedad. —¿Por qué tiene que hacer que suene tan mal? La g

