La expresión de Olivia se volvió sombría después de colgar el teléfono. Yandel notó el cambio en su expresión luego de contestar la llamada. —Jefa, ¿qué pasa? no te ves muy bien. —Mia ha desaparecido. Los chicos sospechaban que alguien la ha secuestrado—. Olivia ordenó: —Quiero que asignes a nuestros hombres a buscar a Mia ahora—. —Comprendido.— Yandel cumplió al instante su orden. Sintiendo la intensa ansiedad en sus entrañas, no podía quedarse quieta. Aunque Mia no era su hija biológica, había considerado a la pequeña como una de los suyos. Le resultaba difícil mantener la mente despejada sin saber nada sobre la situación actual de Mia. El recuerdo y el dolor de perder a los mellizos hace cinco años surgieron en su mente. Desde su primer encuentro con Mia en el aeropuerto, no

