El sol comenzaba a salir sobre la capital de Yerinam, una ciudad que por fin respiraba en paz después de años de conspiraciones, traiciones y secretos ocultos entre sombras. Todo estaba volviendo a su lugar. Lily, de apenas cinco años, reía mientras corría por los jardines del nuevo palacio junto a sus medio hermanos. Su cabello revoloteaba al viento y su risa era un eco de esperanza. Había regresado con su padre, Nueve, quien finalmente había tomado el trono de Yerinam después de que la verdad saliera a la luz y la corrupción fuera desenmascarada. Era un rey inesperado, pero un líder justo, y Lily sería criada entre amor, poder y verdad. Rey pasaría el resto de su vida en prisión. Su organización fue desmantelada por completo tras encontrarse en una antigua caja fuerte los documentos y

