La tensión era palpable en el aire. La casa de los Black, normalmente llena de vida y luz, se encontraba ahora en completo silencio, sumida en la oscuridad que la tormenta había causado. Los niños estaban asustados, sus ojos brillaban con miedo, y Olivia trataba de mantener la calma mientras pensaba en Max, en si ya le había explicado a Michael la verdad sobre el compromiso con Luna, pero la intranquilidad se apoderaba de su mente. Intentó distraer a los niños, asegurándoles que todo estaba bien, que la tormenta pasaría pronto. Los sonidos de los truenos eran fuertes, y la casa parecía temblar bajo su furia. Pero el peor golpe fue cuando la electricidad se cortó, y la oscuridad envolvió por completo la casa. Los gritos de los niños, aterrados por la falta de luz, hicieron que el corazón d

