Las lágrimas brotaron de los ojos de Mia cuando fue su turno. Olivia no pudo evitar preguntar: —Mia, ¿qué pasa?— —¡Esta es la primera vez que paso mi cumpleaños contigo!— Las lágrimas rodaron por las mejillas de Mia mientras hablaba. Ella sonrió a través de sus lágrimas. —Esto se siente como un sueño. Pero lo mejor de todo es que sé que no es porque me duela cuando me pellizco—. Olivia sintió una punzada de tristeza cuando Mia dijo lo que pensaba. —Lamento no haber estado ahí para ti todo este tiempo—. Olivia sonrió. —Pero te prometo que siempre estaré ahí para ti de aquí en adelante—. Mia asintió. —¡De acuerdo!— Tomas, Noa y Clayton rodearon a Mia. Tomas extendió la mano y se secó las lágrimas. —Mia, no llores. Hoy es un día alegre—. —¡Sí! ¡Tienes a mamá, a mí y a Noa ahora!—

