Frunció las cejas. No tengo ni idea de lo que está pensando esta mujer. Miró el video que Maia tomó antes, pero aun así insistió en ir. No sé si es valiente o estúpida. Como no podía dejar de preocuparse por ella y también quería visitar la malvada guarida de Blaze en SatHill, la acompañó mientras estudiaba el mapa y el diario. Olivia hojeó el diario. Además de leer información sobre Blaze, también vio cuánto la odiaba Maia. Sabía que Maia la despreciaba, pero en ese momento, encontró pistas que apuntaban a la razón. Una de las entradas decía: —Así que Dereck hizo una promesa con ese diablo hace mucho tiempo. ¡Los vagabundos en las calles de la ciudad son las ratas de laboratorio perfectas de la base! Esa mujer probablemente lo supo cuando se fue al campo. ¡Sin embargo, ella me a

