Ya es de mañana, se escuchan los pajaros cantar y a luz le pega en los ojos a Anabella—Abre los ojos y se levanta— Mira a su alrededor y no ve en ningún lado a Felix, solo ve agua y fresas con una carta
Carta
Buenos días, espero que durmieras bien, te traje fruta para desayunar me fui un momento a resolver algo, puedes quedarte en casa el tiempo que quieras ten cuidado si quiere salir, vuelvo pronto, att: Felix
Ella empiezan a comer las fresas, pero se sienta aburrida estando en casa sola>Piensa ella y sale de la casa en busca de la casa de Diego pero el bosque es demasiado grande, y tampoco se acuerda como llegar a casa de Diego.
Pasan las horas y ya es de medio día y el sol esta fuerte—Anabella limpia su sudor— Ve una roca y se sienta en ella>Piensa ella mientras mira a los lados pero no se da cuenta que a lado de ella hay una serpiente, empieza acercarse a su tobillo con intención de morderla.
—No te muevas—dice Diego acercándose y ella no entiende
—De que hablas— le hace señal que haga silencio y señala a la serpiente
Ella a ver a la serpiente no se mueve, su rostro de vuelve pálido, solo espera que él pueda ayudarla, la serpiente de acerca cada vez más y ella suda frio>Piensa ella para que él logre escucharla pero en el corazón de él no quiere ayudarla
— ¿Por qué debería ayudarte?— dice él y la serpiente se acerca cada vez más
Ella a ver que la serpiente se acerca solo cierra los ojos para esperar que la muerda, ya que no tiene salida, pero Diego no es capaz de dejarla así—Mueve las manos para levantar la serpiente entre el aire y lanzara a otro lugar—Ella sigue con los ojos cerrados y se acerca a ella y la mira y sonríe a verla asustada> Piensa ella y abre los ojos y lo primero que ve es a Diego muy cerca de ella que incluso puede escuchar su respiración—Ella se ruboriza— Él se aleja a ver que ella se pone nerviosa y sigue su camino, ella cae en la realidad, ve a los lados y la serpiente ya no estaba, ve como él se aleja y corre hacia el para alcanzarlo>Muchos pensamiento tiene ella y él se cansa de tantas preguntas—Diego se detiene y la mira.
— ¿Puedes dejar de hacer tantas preguntas?—Ella niega— Me estresa que hables demasiado
El sigue caminando con la intención de dejarla atrás pero ella no piensa dejarlo ir—Agarra la mano de Diego—Él se sorprende a ver como ella agarra su mano, solo una persona hace años se atrevió hacerlo ahora alguien más lo hace le resulta difícil creer como ella tiene la confianza para hacerlo>Piensa ella y el la escucha y suspira
—Sígueme—Dice él y en un abrir y cerrar de ojos ya estaban en la casa de el
Ella se sorprende que el también haga lo mismo de aparecer de un lugar a otro, ahora todo tiene sentido no es fácil conseguir sus casas porque solo ellos saben cómo llegar, si no se hubiera encontrado a Diego nunca había sido capaz de encontrar la casa del el>Piensa y ve como Diego empieza arreglar las flores con delicadeza ella se acerca y la mira
— ¿Qué haces?—Ella no habla— Cierto que no puedes hablar, se levanta para subir a su casa de árbol pero ella se coloca frente a él con los brazos estilados>Ella piensa
—No creo que me seas de ayudas, así que por favor déjame pasar mientras lo pido amablemente
Ella se niega a quitarse y él no tiene otra opción más que pensar que puede hacer para deshacer de ella>Suspira mientras busca una solución
—Te ayudare con una condición—Ella espera la respuesta de el con una sonrisa— Debes ayudarme a limpiar mi hogar, a recoger las hojas que están en el suelo, también quiero comer algo puedes traerme frutas de ese árbol—Le señala el árbol y es gigante—Si haces bien tu trabajo puedo ayudarte
Ella se enoja por como la está tratando pero no puede darse el lujo de hacerlo molestar y solo obedece según su petición, primero empieza a recoger aquellas hojas que se encontraban en todo el jardín y la amontona para que estén en un solo lugar—Seca su sudor porque está haciendo calor—Diego a verla sudando mira el cielo y le ordena que sigan a Anabella para que le de sombra, ella pone su vista al cielo y se alegra de ver que no le está pegando el sol> Diego a escuchar eso, le quita la sombra a Anabella y ella se queda viéndolo sin entender porque lo está haciendo
— ¿Quién dijo que lo hacía por ti? Solo estaba practicando—Pone como excusa y ella voltea los ojos de frustración —No me mires mal, y solo haz tu trabajo si quieres recuperar tu voz
Ella suspira para no insultaron y sigue su trabajo, después de 3 horas recoge todas las hojas que habían y ahora le toca buscar las frutas, mira aquel árbol que tiene toda clase de frutas pero es demasiado alto como para subir sola—Agarra un palo— Empieza a saltar para tratar de bajar un mango pero es inútil esta difícil y ella tampoco es tan alta, no tiene más opción que subir> Empieza a escalar el árbol como puede y tratando de no mirar abajo para no tener miedo, con un palo empieza a bajar los mangos y empiezan a caer—Sonríe a ver que está logrando bajar las frutas—Después con sus manos trata de agarra una manzana verde pero en ese intento falla y cae> Él logra escucharla
A ver que esta por caer corre y ella cae en sus brazos—Se miran y ella pone sus manos en el cuello de el— A caer ella en sus brazos las frutas empezaron a caer solas y las hojas también, una manzana esta por caer en la cabeza de ella pero el agarra la manzana con su mano impidiendo que ella salga golpeada>Piensa ella
—Debes tener más cuidado—La baja y ella se siente avergonzada—No te sientas avergonzada, pícame las frutas para comer
Diciendo eso la deja sola y va la casa del árbol y ella solo recoge las frutas y empieza a seguirlo>Piensa ella para que el la escuche y el busca en su casa y encuentra una navaja de color naranja y se la entrega
—Con eso pícalo
Ella empieza a picar la manzana pero se corta—Se queja de dolor y Diego corre rápido a ver que le paso— Ve como el dedo de ella esta sangrado y chupa su sangre y por si sola la herida empieza a sanar ella se asombra ver como cuestión de segundo ya había sanado
—Debes tener cuidado, ni picar una fruta sabes hacer—dice y le quita la fruta y lo hace por el mismo
Ella ve como pica la fruta el mismo, se sube la manga de su vestido y las venas de le marca al hacer fuerza y eso para ella se ve atractivo, las pupilas de ella se dilatan a ver algo tan hermoso, como un espíritus puede verse tan bien simplemente cortando una fruta, en su mundo ella tenía tiempo que no veía a alguien tan atractivo tampoco se había tomado el tiempo de hacerlo, con trato trabajo que tenía apenas podía respirar>La mira después de escuchar su pensamiento y ella solo desvía su mirada
Él se levanta y ella se siente torpe por decir eso, ahora piensa que él está enojado, ella lo mira bajar y ve como recoge algunas flores de diferentes colores en su jardín y vuelve a subir, empieza a cortar las flores con sus manos y la junta a las flores>Piensa ella y el empieza a revolver las frutas con las flores que había picado y se la entrega a ella
—No preguntes y solo come—Ella duda de comer flores con frutas—Si no lo haces no me hago responsable de hacer que tu voz vuelva
Ella a escuchar la amenaza de Diego empieza a comer rápido lo que le entrego>Sigue comiendo y él sonríe a verla comer, pasan los minutos y hay una sorpresa
—Habla—Le dice el
—No puedo…—Ella se asombra a ver que puede hablar y lo mira— ¡En serio puedo hablar ahora!
Se levanta y se toca su cuello para escuchar el vibrato de su voz y se emociona
—Ya puedo hablar no puedo creerlo—empieza a saltar de la felicidad— ¿Qué te hizo cambiar de opinión en ayudarme?
—Nada, solo cumplí mi promesa, seguiste mi órdenes y simplemente quise ayudarte para que me dejes en paz a partir de ahora
— ¿Lo dices porque te di muchos problemas hoy?—El asienta—Prometo hacerlo mejor si me dejas quedarme a tu lado—Él se levanta
— ¿Por qué quieres estar a mi lado?—pregunta
—Porque me da miedo, igual tengo que buscar una forma de volver, prometo no quedarme para siempre
—No creo que seas de mucha ayuda, solo no te acerques a Jhonatha y todo estará bien
Él está por irse pero ella lo detiene agarrando su mano nuevamente
—Por favor ayúdame…—El suspira
—Tienes a Felix él puede ayudarte— dice tratando de alejarse de ella
—Pero dos personas son mejor que uno, además a ti te conviene que me vaya rápido de tu bosque, así no te molestare más, una vez que me vaya de aquí, ya tendrás la misma paz que antes solías tener
El piensa con cuidado la oferta de ella, le parece con lógica, si ella se va todo volverá a la normalidad, los tres espíritus separados, cada quien en sus asuntos y sin preocuparse que una humana interrumpa su lugar, ya que para ellos los humano son poco confiable
—Está bien—Ella sonríe— Pero con una condición te puedo ayudar
Ella espera ansiosa esa condición que él tiene, ella solo necesita ayuda…