CHAPTER 2

1148 Words
*Instituto* Adam: ¡¿Por qué sigues aguantando eso?! -Dijo enfadándose- Yo: No te pongas así Adam...No me gusta que te enfades por eso -Dije sonriéndole para que se calmase- Adam: Entiéndeme Layla... Eres mi mejor amiga, sabes que me duele mucho verte así.-Dijo suspirando- Yo: Aun tengo la esperanza de que mi padre abra los ojos. Aunque si te digo la verdad, lo veo más para su lado que para el mío. Es como si no quisiera tenerme más en esa casa. Adam: Sigue siendo tu padre . Yo: Lo sé, pero es como si hubiera algo extraño. Mi padre nunca ha sido de mostrar cariño , pero ahora está más frío de lo normal, desde que llegó Natalia puedo sentir como que he sido desplazada del todo. Ya no se me toma en cuenta y es como que ya no formo parte de la familia de mi padre . Adam: Layla... -Dijo mirándome con cara de pena- Ven aquí anda -Dijo abrazándome- Los abrazos de Adam eran tan cálidos... Era mi único apoyo, sin contar a Kun, eran apoyos diferentes. Pero Adam era como mi hermano protector, se sentía muy bien tenerlo a mi lado.  Cuando acabaron las clases el chófer me estaba esperando en la entrada del instituto...No quería volver a casa porque mi padre no estaba y no quería aguantar a mi madrastra. Chófer: ¿Vamos directamente a casa señorita? -Dijo mirándome a través del espejo- Yo: Pues... -Dije pensando - No, pasemos por un sitio antes.  ***Tienda*** Yo: Buenas tardes -Dije sonriendo mientras me ponía delante del mostrador- Eiden: ¿Otra vez aquí?¿No tienes nada más que hacer en tu vida? -Dijo frunciendo el ceño- Yo: Sabes, ayer me fui de aquí y no te dije mi nombre. Me llamo Layla Westford, encantada -Dije estirando la mano- Eiden: No me importa -Dijo saliendo del mostrador- Yo: ¿Siempre estás de mal humor? -Dije siguiéndole- Eiden: Solo cuando apareces . Yo: No entiendo porque no te caigo bien, no me conoces. Eiden: Ya te lo dije ayer . -Dijo colocando las cosas en las estanterías- Yo: Con que eres de los que generalizan... Con esa energía tan buena que emanas quién diría que eras un borde. Me sigues sorprendiendo. -Dije sonriendo mientras él seguía pasando de mi- Realmente me hacía mucha gracia esta situación, este chico era muy divertido. Yo: ¿Cuantos años tienes ? -Dije mientras volvía al mostrador y seguía con sus apuntes - Oh, estamos en el mismo curso entonces. -Dije mirando sus apuntes apoyándome en el mostrador- Eiden: Me estas molestando ya -Dijo recogiendo sus cosas- Si no vas a comprar nada vete . Iba a contestarle pero al mirar el reloj vi que llegaba tarde a casa.  Yo: Hoy tampoco tengo mucho tiempo para que hablemos, pero gracias por la charla, nos vemos -Dije saliendo a prisa de la tienda. Eiden: Mira que es rara ... -Dijo negando con la cabeza- Kun+Sirvientes:Bienvenida señorita -Dijeron mientras entraba por la puerta- Entré en casa y estaba todo muy silencioso... Esto no me daba buena espina. Yo: Kun. Kun: ¿Si señorita? Yo: ¿Donde esta mi padre ? Kun: Bueno... -Dije notando el nerviosismo en su voz- Yo: ¿Que está pasando ? Dime. Kun: Bueno... -Dijo bajando la cabeza- Papa: ¡Layla! -Dijo gritando mientras llegaba a la entrada y los sirvientes se iban de la sala - Cuando llegó no me dio tiempo a reaccionar, nunca lo había visto tan enfadado. A los segundos llegaron esas dos sonriendo. Entonces ya sabía que estaba pasando ...Habían hecho algo en mi contra. Yo: Qu-- Papa: ¡Calla! -Dijo asustándome - ¡¿Como he podido criar a una hija tan vulgar?! -Dijo sin dejarme contestar, no sabía que estaba pasando- Después de decir eso me tiró una revista a los pies. Papa: ¡¿Esto es lo que has estado haciendo cuando yo no estaba?! -Dijo mientras yo me agachada a recoger la revista- Miré la portada de la revista y me quedé en blanco... El titular y las fotos eran falsas, todo mentiras... La de las fotos claramente no era yo. Yo: Pero papa esta de las fotos no soy yo -Dije frunciendo el ceño- Papa: ¡No mientas!-Dijo sin escucharme- Madrastra: Ahora entiendo porque no estaba en su habitación cuando la iba a ver por las noches para desearle suerte con sus estudios. Siento mucho no haberte dicho nada cariño... No quería que la castigaras. -Dijo bajando la cabeza mientras soltaba un sollozo- Papa: No es culpa tuya. No he sabido criar a una hija. Natalia: ¿Como nos has podido hacer esto? Yo: Yo no-- Papa: Recoge tus cosas -Dijo cortante- Yo: ¿Eh? Papa: Recoge tus cosas ahora mismo y vete de esta casa -Dijo girándose- No quiero a alguien como tu dentro de esta familia. Solo haces que avergonzarnos. Yo: ¡Papa que dices! -Dije cogiéndole del brazo a punto de llorar- ¡No soy yo la de las fotos! ¡Por favor mira bien! Papa: ¡No me toques! -Dijo girándose y dándome una bofetada en la mejilla- Sal de mi vista , eres una decepción como hija. ¡Recoge tus cosas y sal de esta casa ahora mismo! -Dijo marchándose- Me quedé en shock en la puerta tocándome la mejilla con una mano mientras con la otra aguantaba la revista. Mi madrastra y mi hermanastra se me quedaron mirando mientras sonreían. Unos sirvientes me trajeron mis cosas que ya estaban preparadas. Natalia: Ya has oído a tu padre , desaparece de aquí. -Dijo cruzada de brazos mientras seguía sonriendo - Madrastra: Y no vuelvas más -Dijo susurrando- No podía moverme de mi sitio , no sabía que hacer o que decir... Sabía que mi padre estaba manipulado pero no me esperaba esto, no podía ser... Me acababan de echar ... Mi propio padre. Yo: Tiene que ser un error ... Natalia: No lo es, las cosas son así. Mi madrastra y Natalia se fueron de ahí hacia el despacho siguiendo los pasos de mi padre. Kun: Señorita...¿Que ha pasado? -Dijo al verme la cara- Yo: Yo...Me acaban de echar -Dije mirándole- Kun: ¡¿Como dice?!  Al cabo de un largo rato reaccioné y cogí mis cosas. Kun: ¡¿Pero a donde va a ir?! ¡No puede irse sin nada! -Dijo cogiéndome la maleta- Yo: Suelta Kun... Ya no soy la señorita de esta casa, no tienes que servirme -Dije haciendo que soltase la maleta- Sirvientes: Señorita... Kun: Señorita... Salí y me paré un momento para observar la casa. Yo: ¿Por que...? -Dije suspirando mientras notaba como se me humedecían los ojos- Poco a poco me di la vuelta y me dirigí a mi coche, metí las cosas en el maletero y me subí . Yo: ¿Y ahora que...?-Dije poniendo las manos en el volante- Encendí el coche y comencé a conducir por las calles sin dirección. Paré en un descampado y sin poderlo evitar comencé a llorar sin parar. Como podía haberme hecho esto mi propio padre... Yo era su hija, tendría que haberme preguntado en vez de acusarme. Yo: Esto es patético -Dije sin poder parar de llorar- Demasiado patético... Esto era irracional y sin sentido, por mucho que mi padre me hubiese apartado de la familia seguía siendo mi padre. Que clase de persona podría hacer eso, echarme de casa sin avisar y sin motivos aparentes más que unas fotos falsas en una revista que cualquiera podría haber manipulado con las suficientes influencias. Que penoso. ///
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD