- Vas a tener que tomar una decisión – dijo Toni mirando seriamente a su hermano. - ¿Una decisión? Si por ti fuese ya la habríamos violado hace más de un año. ¡ES MI HIJA, POR DIOS! No hay ninguna decisión que tomar – bramó enfurecido. - Sabes que no es tu hija realmente, aunque la querramos como si lo fuese. Y ya no es una niña. Además lo está pidiendo a gritos, cada vez se parece más a su madre… Ufff! ¿Pero no te has dado cuenta de como te ha manejado? Ella es consciente de su poder sobre nosotros y se aprovecha de él. Creo que ya va siendo hora de que nosotros nos aprovechemos también de ella – dijo Toni con una mueca lasciva. – Cuando pienso en esas tetas enormes que están a punto de rebentarle los botones del vestido… No consigo pensar en otra cosa ni de día ni de noche. Tengo que

