21

1539 Words

Ever.   —Mírale que nalguitas más preciosas — mamá le mostraba fotos mías a Eleonor de pequeño.   Ambas se reían, yo algo avergonzado no hacía más que mirarlas. Ya habían surgido conversaciones para conocernos más, o bueno, para mi madre entrar en más confianza con ella. Tan solo me miraba, asentía y abría sus ojos diciéndome que era buena muchacha, pero eso ya yo lo sabía. No tenía que decírmelo nadie. Yo soy consciente de que Eleonor es tremendo mujerón, y no solo digo eso porque tiene lindas nalgas, lo digo porque es inteligente, humilde, simpática, trabajadora, dispuesta, es pura y muy inocente. Destila pura paz y eso me encanta.   Es obvio de que su físico me atrajo bastante pero su personalidad me encantó.   —Las de ellas son más preciosas— no pude evitar decir.   Las mejil

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD