Rose despertó y no había nadie a su lado. Eros al parecer no le hizo nada, por lo que todo estaba bien hasta ese momento. Miró su cuerpo por debajo de la sabana y su ropa estaba puesta aun. Lo único que sentía era dolor en la parte trasera de su cuello, vio que tenía una venda puesta , algo que le pareció extraño y luego se dio cuenta de lo que había pasado. Eros la marcó sin su consentimiento. — Veo que ya estás despierta —el alfa entró a la habitación—, ¿Te duele mucho la herida en el cuello? — ¿Por qué me marcaste? ¿No te fue suficiente con dejarme inconsciente para que no fuera de esta casa — Sí, es que tú eres mía y no podía dejar que te fueras sin mi marca —se sentó a su lado—. No soy una persona que busca el perdón de nadie. Esto lo hice por amor, ahora estaremos juntos hasta qu

