Brian se encontró bastante extrañado que Rose no llegara a trabajar durante esa semana y que cuando lo hizo, Eros no había ido a buscarla en días después de su regreso al hospital. En más de una ocasión quiso sacarle información a la enfermera a cargo sobre lo que pasaba, pero esta le decía que tenía que meterse en sus asuntos. — Pensé que ya no te vería por aquí —Rose rodó los ojos en cuanto escuchó su voz—. Mi hermano debió de tenerte muy entretenida en casa como para que no quisieras venir a trabajar hasta el día de hoy. — Lo que haga tu hermano y yo debe de tenerte sin cuidado, ya que no es tu vida —Rose tomó los expedientes que le tocaban ese día—. Lamento decirte que no vas a poder dañarme más mi día con tus cosas absurdas. Créeme cuando te digo que estoy bien sin ti y todas tus pa

