Las puertas del elevador se abren luego de unos minutos y salgo acompañada de Thomas que está justo a mi lado. Mi familia está sentada en la sala de espera, el pasillo está en silencio y vacío, a excepción de mis abuelos, tíos, padres, Bertha, Ryan y me sorprendo al ver qué a su lado está James. Ryan es el primero en vernos llegar y no puedo evitar que mis ojos se llenen de lágrimas cuando se levanta de su asiento para recibirme. Corro a sus brazos y enseguida me recibe envolviendo sus brazos a mi alrededor con fuerza, empiezo a sollozar en su pecho. — ¿Qué ha pasado? — le pregunto entre lágrimas y me alejo para verlo a los ojos. Es algo inusual ver a Ryan con un aspecto desaliñado cómo en este momento, siempre está impecable, tiene su cabello despeinado, los ojos rojos de tanto llorar

