― ¿Acabo de escuchar bien? ― pregunta intentando bromear conmigo pero no respondo, mis mejillas se tiñen enseguida de un color rojizo, siento mi cara y parte de mi cuello caliente. Estoy siendo demasiado impulsiva al haberle pedido que me lleve con él, la realidad es que no tengo donde ir, soy consciente de que no puedo continuar esquivando a mi padre y que tendré que enfrentarlo en algún momento, sobre todo porque trabajamos juntos, somos socios. Pero no quiero hacerlo, sigo enojada y lo peor no es eso, sino que me encuentro dolida porque las cosas pudieron haber sido diferentes pero es imposible lidiar con papá, siempre lo fue y si hacía las cosas era por mamá, jamás por él, por mí, ni mucho menos por intentar mejorar nuestra relación. ― No estoy para bromas, Clifford― niego mi cabeza u

