El hombre se olió que algo iba a pasarle porque cuando Jonathan lo citó para discutir un tema en nombre de su hijo, Anatoly lo citó en un predio baldío bastante alejado de la población común y le puso como condición que llevara a su esposa acompañándolo, Odette les dio una de sus escoltas por precaución mientras que el resto se quedaba alrededor cazando a los hombres que llevará Anatoly en busca de su protección, pero con Odette sería imposible que se les escapara, al lado del predio había un hotel abandonado que tenía unos ocho pisos y que fue el punto fijo para Odette, que no iba sola, Alejandro se quedó con ella, Toni se quedó vigilando abajo junto a Petra evitando que los fueran a pillar infraganti. – ¿Sigues enojado? – preguntó Odette mientras armaba el rifle de francotirador. – Sí.

