La misma noche Alameda, California Harry Tuve que enfriar mi cabeza para poder pensar con claridad, porque la actitud de Williams, sumada a la preocupación desmedida de Sasha, me estaba volviendo loco, entonces seguí su sugerencia de cambiarme de ropa por mi propio bien creyendo que pasaría el mal rato, más equivocado no pude estar, ya que apenas ingresamos a la habitación su mirada asesina sentí sobre mí, por supuesto que hice caso omiso mientras me desnudaba con la mayor naturalidad, di unos cuantos pasos al baño donde me quede unos minutos bajo el agua creyendo que me había librado de ella. Volví a errar estrepitosamente, mi querida novia estaba aguardándome sentada de brazos cruzados con su rostro tensado, busqué unas prendas en mi valija para vestirme y escuché que aclaro su voz a

